Semanario Alégrate!

Semanario Alérate! Suscribase

Reciba Alégrate! en la comodidad de su casa o negocio.

Contratar Pub.

Anunciese en Alégrate! y disfrute de poder llegar a miles de personas.

 

Xalapa Inmaculada Radio Escuchenos en vivo a través de Xalapa Inmaculada Radio.Escuchar

 

Seleccione su reproductor preferido para escucharnos:

WinAmp Windows Media Player Apple Quicktime Media Player Real Player
 
Banner
Banner

 

Inicio Año Sacerdotal Un cura para el siglo XXI
Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Un cura para el siglo XXI

Pbro. Alfredo Hernández Vázquez

Algunos teólogos modernos se extrañan por que el santo Cura de Ars haya sido declarado por el papa Pío XI, el 23 de abril de 1929, patrono de los párrocos.

Lo primero que tiene que ver un cristiano de cualquier época con el santo Cura de Ars es su espíritu de oración. Él fue un modelo de intensa y continua oración. Sin duda, recordaba la recomendación de Jesús: «Es preciso orar sin desfallecer».


El santo Cura de Ars fue un hombre profundamente generoso que nunca vivió para sí mismo, sino para socorrer y ayudar a cuantos necesitados acudían a él. No fue enemigo de la libertad ni de la igualdad ni de la fraternidad que no muchos años atrás había proclamado la Revolución Francesa, pero las entendía como las proclamó Jesús, fundadas en el auténtico amor a Dios y al prójimo, pues no es posible amar a los enemigos y hermanarse con ellos sino sobre la base de una honda aceptación y abnegación de sí mismo.

Por eso, el santo Cura de Ars logró hacer de su parroquia, antes de relajadas costumbres, un modelo para Francia y para el mundo entero. Ejerció tan eficazmente su ministerio sacerdotal en el medio rural de su parroquia, que hasta ilustres personajes acudían a él. Se estaba convirtiendo en el cura de Europa y América. A su confesionario, que llegó a atender durante muchas horas diarias, acudía toda clase de personas. Su secreto era la oración y su entrega, llena de comprensión y amor para todas las personas que acudían a él, grandes o pequeñas, ricas o pobres, sabios o ignorantes.

El santo Cura de Ars ha dejado un testimonio y un ejemplo para todos los sacerdotes que quieran entregarse al servicio de sus hermanos. El papa Pío XI no se equivocó al proclamarlo santo patrono de todos los párrocos.

 

Acceso a Email