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La vocación del médico

Vivir para servir
Francisco Pelayo Salcedo

Sí, así es, desde la existencia del ser humano, siempre hay la inclinación de alguien por ayudar a sentir mejor a otro ser humano y la Medicina ha evolucionado a la par del mismo hombre.

Se dice que para ser médico se necesita vocación más que en cualquier otro oficio y así es, realmente tiene que gustarte, tienes que estar dispuesto a ser diferente del resto de la sociedad, ya que habrá días en que comas o duermas y otros que ninguno de los dos. Realmente se necesita amor al prójimo para que no desprecies a los pacientes por los malos olores. Además deberás tener un temple para manejar situaciones emocionales realmente difíciles, desde las más grandes alegrías a las peores desgracias. Deberás de tener la psicología apropiada para aplicarla a un analfabeta o a un magistrado. En ocasiones, serás bien retribuido y en otras carecerás de lo mismo. Habrá grandísimos agradecimientos y en otras, pese a tus más grandes esfuerzos, tendrás reproches. Además de ser un gran científico, no dejarás de ser artista y, lo más importante de todo, tu fe deberá ser inquebrantable.

Es la profesión que requiere concentración absoluta en el mínimo detalle, entrega total en el ejercicio, respeto por tus pacientes sin importar si tienen dinero para pagarte o no, amor a la profesión para actualizarte cada día con ahínco, pasión en cada operación, consulta o revisión para no fallar en el diagnóstico.

Y nunca olvidar que se requiere humildad para no olvidar que no somos Dios, el único dueño de la vida. Sólo Él tiene la gloriosa decisión de dar y quitar lo que nosotros ayudamos a conservar.