Arquidiócesis de Xalapa

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Servirnos del trabajo de nuestras propias manos

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Celeste del Ángel

Cada 11 de julio, el santoral católico celebra en todo el mundo a San Benito Abad, el Santo Patrono de Europa y fundador de la Orden Benedictina.

Procedente de una familia noble, fue enviado a Roma por sus padres para asegurarle una adecuada formación, pero allí quedó perturbado por una tremenda crisis de valores y de instituciones, provocada por el final del Imperio Romano, por lo que decidió abandonar la ciudad. Tras vivir en soledad en una cueva, se dirigió a Montecasino, donde entre las ruinas de una antigua acrópolis pagana construyó su primera abadía.

Inspirado por Dios, San Benito escribió un Reglamento para sus monjes que llamó “La Santa Regla” y que ha sido inspiración para los reglamentos de muchas comunidades religiosas monásticas.  Muchos laicos también se comprometen a vivir los aspectos esenciales de esta regla, adaptada a las condiciones de la vocación laica.

La síntesis de la Regla es la frase “Ora et labora” (reza y trabaja), es decir, la vida del monje ha de ser de contemplación y de acción, como nos enseña el Evangelio.

Su gran amor y su fuerza fueron la Santa Cruz con la que hizo muchos milagros. Fue un poderoso exorcista. Este don para someter a los espíritus malignos lo ejerció utilizando como sacramental la famosa Cruz de San Benito. La medalla presenta, por un lado, la imagen del Santo Patriarca, y por el otro, una cruz, y en ella y a su alrededor, las letras iniciales de una oración o exorcismo. Él recomendaba a sus discípulos usarla para ahuyentar al demonio y hacer el bien.

La medalla de San Benito es un sacramental reconocido por la Iglesia con gran poder de exorcismo.  Como todo sacramental, su poder está no en si misma sino en Cristo quien lo otorga a la Iglesia y por la fervorosa disposición de quién usa la medalla. 

En el frente de la medalla aparece San Benito con la Cruz en una mano y el libro de las Reglas en la otra mano, con la oración: “A la hora de nuestra muerte seamos protegidos por su presencia”.  (Oración de la Buena Muerte).

El reverso muestra la cruz de San Benito con las letras: C.S.P.B.: “Santa Cruz del Padre Benito”. C.S.S.M.L.: “La santa Cruz sea mi luz” (crucero vertical de la cruz). N.D.S.M.D.: “y que el Dragón no sea mi guía.” (crucero horizontal).

En círculo, comenzando por arriba hacia la derecha: V.R.S.: “Abajo contigo Satanás”. N.S.M.V.: “para de atraerme con tus mentiras”. S.M.Q.L.: “Venenosa es tu carnada”. I.V.B.: “Trágatela tú mismo”. PAX: “Paz”.

En nuestra Arquidiócesis de Xalapa la orden de los Benedictinos se encuentra en el Monasterio Santa María y de Todos los Santos en Texín, en el municipio de Teocelo y en el Monasterio San Juan Bautista en San Marcos de León, donde al pie del consejo de San Benito, se sirven del trabajo que realizan como lo son la cocina italiana y artículos religiosos.