EL CORONAVIRUS EN DANZA
Pbro. Álvaro Fernández A.
Con imaginación despierta, vemos el doble baile del virus llamado coronavirus: es un virus completamente danzarín, se ha ido por los Continentes pasando por encima de los climas, de las diversas latitudes, de las costumbres, los idiomas e idiosincracias como ningún virus lo ha hecho en la historia de la contaminación, debería hablar solamente chino, pues se dice que nació en Wuhan, sin auxiliar traductor, ha ido por África, Alemania, Italia, España, Inglaterra, Estados Unidos, Brasil y otros países de Latinoamérica, incluyendo y haciendo su agosto en nuestro querido México.
La otra danza que ha tenido que bailar este virus es bailar con otros virus que antes que él, han estado aquí: el virus del dengue, el chikunguya, el zica, el aviar y el ébola, como todos los seres de la creación, los virus tienen su hábitat, su territorio y que de momento un virus de raza amarilla, los desplace en virtud de su sólo nombre coronavirus, vestido de azul y con la corona de Isabel de Inglaterra. Este virus frente a sus hermanos, se ha mostrado superior, en su adaptación, navega lo mismo en frío que en caliente, tiene un poder de contaminación que deja pequeños a los otros virus, usa el cuerpo de los humanos para contagiar a otros, se adhiere a los billetes que tanto aman los humanos, todos los virus doblaron las manitas.
Al coronavirus, lo han ayudado tremendamente, otros virus terroristas mayores, los Medios de la Comunicación, casi como tormento chino, se han encargado de implantar en la mente y la fantasía de los pueblos, el alto grado de peligrosidad del virus, que la gente imagina al virus como un ser mágico, que entiende todo, está estratégicamente en todas partes, la gente debe esconderse en su casa, todo debe cerrarse y de manera especial quiere matar a los ancianos, todo cerrado, sin toque de queda, pero en un ambiente más fúnebre que la guerra mundial, la plaza Vaticana completamente vacía.
Sin ejércitos, sin tanques de guerra, se ha matado a tanta gente, para los organizadores de este ensayo, les ha resultado barato, la nación que tenga como aliado a este microscópico virus, puede declararse dueña del mundo. Pero sobre todo el virus del miedo, pavor, terror y pánico, que los Medios han sembrado en el alma de los pueblos, supe que hermanos muy sencillos de las montañas de Chiapas, que no ven la televisión, están completamente tranquilos, sin contaminación en su sistema nervioso.
Las medidas cautelares deben ser respetadas para la salud personal y social, pero adultamente, no dejarse manipular por los Medios de la Comunicación, que son un virus más terrible, alguien está detrás..
Además de los virus nombrados, hay otros virus del orden social y político, como son: la indiferencia, la corrupción, la impunidad, la violencia, la inseguridad, el secuestro, la quema de vehículos, la pérdida de un ser querido, el cobro de piso, el desempleo, el cierre de pequeños negocios y la carnicería humana, todos los días asesinados, toda esta tragedia, mirada con indiferencia y hasta con alegría por los que gobiernan, hasta decir, esta pandemia me viene como anillo al dedo.
La gente en masa se siente desamparada, ovejas sin Pastor, a este grupo humano Jesús, el Salvador le dice: “ Vengan a Mí todos los que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso “ Mt. 11, 28. Como medios de sanación, se nos aconseja, meditar y orar con los salmos, visitar el Sagrario, confesar nuestros pecados, comulgar, recurrir a los hermanos de la comunidad, que oigan, aconsejen y consuelen a los hermanos entristecidos y los apoyen con sus bienes y qué bueno que las Cáritas parroquiales, estén haciendo presente el amor de la Iglesia en hora difícil.