Arquidiócesis de Xalapa

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La familia actual

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Lic Gloria Dávila Galicia

La Familia según el Catecismo de la Iglesia Católica (concilio Vaticano II) se define como “la célula original de la vida social” en la que el hombre y la mujer son llamados al don de si en el amor y en el don de la vida. La autoridad, la estabilidad y la vida de relación en el seno de la familia constituyen los fundamentos de la libertad, de la seguridad, de la fraternidad en el seno de la sociedad.

Actualmente la familia se encuentra sometida a una gran cantidad de estímulos exteriores que la ponen a prueba y corresponde a la sociedad promover la protección moral y material del núcleo familiar como su sistema fundamental.

En la actualidad, la familia requiere una continua adaptación al mundo que se encuentra en constante transformación, por lo que como principal proveedor de individuos a la sociedad requiere asumir el compromiso para generar personas plenas y no personas heridas.

La familia tiene la responsabilidad de dignificar a la persona, por ello los padres tienen el derecho y la obligación de educar a sus hijos y ofrecerles el entrenamiento inicial respecto al amor y la socialización para conformar su identidad.

Es en la familia donde las personas obtienen seguridad y refugio ya que es allí donde se les otorgan los recursos necesarios para poder sortear las dificultades que la vida les presenta.

Se requiere que el padre y la madre actúen como pilares unidos por amor, un amor conyugal que logre alimentar a los hijos, para relacionarse, adaptarse y contribuir favorablemente a su entorno.

La comunicación asertiva en la familia propicia un acercamiento con el otro para darle amor y permite transmitir de padres a hijos los valores, las reglas y normas necesarias para asumir responsabilidades y solucionar problemas presentes o futuros

Los padres requieren conseguir un equilibrio entre el amor y la autoridad, asumir su rol de líderes en favor de la familia, ya que esto les permitirá defender la vida, limitar comportamientos de riesgo y promover el sano crecimiento de sus miembros.

Los miembros de la familia toman a los adultos como referencia a seguir. Por lo que los padres beben comprometerse y dedicar tiempo a la relación con sus hijos, para cumplir la tarea a que son llamados.

Resulta alarmante el discurso que augura la extinción de la familia, pero es un hecho que todos los seres humanos nacemos amorosos y si no se cumplen las funciones de la familia sus miembros están condenados al fracaso y la familia a su desintegración.