Arquidiócesis de Xalapa

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COMUNÍCATE MEJOR Y SALTE DE LA JAULA

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Jorge Gabriel Rodríguez Reyes

David Bohm físico cuántico, quien trabajó con Einstein en la Universidad de Princeton y renunció a su trabajo con Robert Openheimer porque éste inició el desarrollo la primera bomba Atómica; fue acusado por Joseph MaCarthy de entregar información a la Rusia soviética, pero cuando David habló con él aceptó su defensa. Cuando propuso su teoría del Campo Unificado que conjugaba las teorías de la Física Cuántica con la Teoría de la Relatividad de Einstein, primero fue rechazado por los físicos en desacuerdo, pero hoy es aceptado mundialmente, todo gracias a su diálogo.

Su teoría del “Campo Unificado” lo llevó a la teoría del sistema “No local” que afirma que “todos estamos conectados más allá del tiempo y del espacio” lo cual ha generado la llamada “inteligencia colectiva”, pues Bohm afirma que la palabra es creadora de lo social, y como al hablar transformamos conceptos del océano de significados, si practicamos el diálogo respetuoso, los grupos se integrarán al tope y llegará el momento en que todos compartan una misma visión del mundo, esto dará lugar a la sincronización de sus energías; y entre todos generarán soluciones fuera de lo ordinario.

Porque, nos dice Bohm, la palabra comunicada crea la asociación y aglutina a un grupo disperso, con la palabra el pensamiento se hace común formando comunidad. Pero dice Bohm la palabra debe ser dicha sin abuso de poder. Así se crean los concertantes que interpretan música, los equipos que suben al Everest o los que se ganan copas del mundo o los coros en las iglesias.

Pero si no se da este proceso, sólo habrá individuos aislados que se violentan y crean el caos. Como cuando impides que las personas se hablen cara a cara y se vean el rostro. Ya que cuando no hay manera directa de hablar con otro, el diálogo no se da y se destruye la sociedad.

Pero Bohm no solamente desarrolló y demostró estas teorías, sino que las aplicó en su vida, dialogó con: Einstein, Krishnamurti, MaCarthy, Dalai Lama y a todos los hizo sus amigos, enseñándonos cómo formar amistades y aglutinar grupos.

Hoy al impedir comunicarnos podemos destruir a la comunidad social, impidiéndonos: el diálogo directo, las reuniones de trabajo o de educación, o de religión que le dan coherencia en nuestras vidas y relaciones y nos impide incluso ser personas. Y perdemos la posibilidad de confiar mutuamente, destruyendo todo lazo social. Y lo que es peor: podría impedir descubrir nuestros problemas y resolverlos todos juntos.

“La nueva tecnología, a la vez que puede aumentar la autonomía individual, tiene otras implicaciones menos positivas. El “web” del futuro, en lugar de ser una comunidad global, ¿Podría convertirse en una vasta y fragmentada red de personas aisladas-abejas humanas en sus celdas- que interactúan con datos y no directamente unos con otros? ¿Qué sería de la solidaridad, o que sería del amor, en un mundo como ese?” No. 29 ETICA EN LAS COMUNICACIONES SOCIALES Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. Vaticano junio del 2000.