Arquidiócesis de Xalapa

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Las tareas de la Catequesis

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José Antonio Serena González

Seguimos meditando el capítulo 2 de este nuevo directorio para la catequesis, hace 8 días hablamos sobre la catequesis la formación permanente. Esta semana hablaremos de las tareas que tiene la catequesis para poder cumplir su objetivo.

Estas “nuevas tareas” están basadas en la pedagogía que Jesús utilizaba con sus discípulos, que consisten en: El conocimiento del reino, la oración, actitudes evangélicas, vida de comunidad y misión. Posteriormente esta pedagogía se utilizó en las primeras comunidades como nos lo dice Hechos 2, 42: «asistían con perseverancia a la enseñanza de los apóstoles, tenían sus bienes en común, participaban en la fracción del pan y en las oraciones».

Así pues, para formar en una vida cristiana integral, la catequesis persigue las siguientes tareas: conduce al conocimiento de la fe; inicia en la celebración del Misterio; forma a la vida en Cristo; enseña a orar e introduce a la vida comunitaria.

El conocimiento de la fe. La catequesis tiene la tarea de formar en la fe y fortalecer el conocimiento de la misma. De esta manera ayuda a conocer las verdades de la fe cristiana, introduce en el conocimiento de la Sagrada Escritura y en la tradición de la iglesia.

La celebración del Ministerio. Además del conocimiento, es necesario que la catequesis, ayude a fortalecer la comprensión y vivencia de las celebraciones litúrgicas. Con el cumplimiento de esta tarea se ayuda al conocimiento de la vida sacramental, en especial de la Eucaristía, centro y culmen de la vida cristiana.

Además, ayuda a formar en el conocimiento de las actitudes que se deben de tomar en las celebraciones y el conocimiento del año litúrgico; y el valor primordial del domingo, día del Señor.

La vida en Cristo. La catequesis tiene la tarea de hacer resonar en el corazón de cada cristiano el llamado a vivir una vida nueva, conforme a la dignidad de hijos de Dios recibida en el Bautismo y a la vida del Resucitado que se comunica con los sacramentos. Esta tarea consiste en mostrar que a la altísima vocación a la santidad corresponde la respuesta de un estilo de vida filial, capaz de reconducir cada situación al camino de la verdad y la felicidad que es Cristo. Toda forma de catequesis empleará sus esfuerzos para ilustrar la dignidad de la vocación cristiana, para acompañar en el discernimiento de la vocación específica, para ayudar a consolidar el propio estado de vida.

Enseña a orar. La catequesis tiene la tarea de educar a la oración y en la oración, desarrollando la dimensión contemplativa de la experiencia cristiana. Es necesario educar para orar con Jesucristo y como Él: «Aprender a orar con Jesús es orar con los mismos sentimientos con que se dirigía al Padre: adoración, alabanza, acción de gracias, confianza filial, súplica, admiración por su gloria. Estos sentimientos quedan reflejados en el Padrenuestro.

La vida comunitaria. Una de las tareas fundamentales de la catequesis es la formación de vida comunitaria. SS Benedicto XVI expresa claramente, en la encíclica Deus caritas, la vida de fe en comunidad: La fe se expresa bien en el principio clásico: «Ídem velle atque ídem nolle —querer lo mismo y rechazar lo mismo—, es lo que los antiguos han reconocido como el auténtico contenido del amor: el hacerse uno semejante al otro que lleva a un pensar y desear común» Esto es posible cultivando una espiritualidad de la vida de comunidad.