Arquidiócesis de Xalapa

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Nuestra Señora de los Dolores

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Celeste del Ángel
Con información de Arquidiócesis de Mty

Los Evangelios muestran a la Santísima Virgen, con un profundo dolor en su corazón y un inmenso amor de Madre, presente en todo momento en la pasión de Jesús camino al calvario, presenciando la agonía de su muerte en la cruz y uniéndose a sus padecimientos en el momento de la muerte de su único hijo Jesús, llorando como lo haría cualquier madre, y mereciendo por ello el título de Corredentora.

El Papa Pío VII estableció la Fiesta de Nuestra Señora de los Dolores para el 15 de septiembre, un día después a la Exaltación de la Santa cruz.

La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores nos recuerda los sufrimientos por los que pasó María a lo largo de su vida, por haber aceptado ser la Madre del Salvador. Por obediencia contribuyó a la vida y acepto la voluntad de Dios, a diferencia de lo que hizo la primera mujer Eva, que por su desobediencia trajo la muerte.

Desde el siglo VIII los escritores eclesiásticos ya hablaban de la “Compasión de la Virgen” refiriéndose a la participación de la Madre de Dios en los dolores de su crucifixión.

El sufrimiento de la Virgen de los Dolores nos enseña a tener fortaleza ante los sufrimientos de la vida. Ella nos acompaña y nos da la fuerza necesaria para enfrentar las adversidades y seguir ante cualquier situación de dolor.

La Iglesia católica conmemora dos veces al año los dolores de la Santísima Virgen, durante Semana Santa y el 15 de septiembre.

Los siete dolores de la Virgen los meditamos especialmente en el rosario.

La Iglesia nos invita a meditar estos siete dolores que sufrió la Virgen María, no solamente durante Semana Santa:

Primer Dolor: La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús.

Segundo Dolor: La huida a Egipto con Jesús y José.

Tercer Dolor: La pérdida de Jesús.

Cuarto Dolor: El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario.

Quinto Dolor: La crucifixión y la agonía de Jesús.

Sexto Dolor: La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto.

Séptimo Dolor: El entierro de Jesús y la soledad de María.