Arquidiócesis de Xalapa

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El cáncer de mama y su relación con el Omega-3

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Lic. Adriana L. Franco Sampayo

El cáncer de mama es una de las enfermedades crónicas que más complicaciones causa en México y en el mundo.

Hoy te hablamos sobre dicho padecimiento y de su relación con los ácidos grasos omega-3.

Desafortunadamente, el cáncer de mama se ha posicionado como la primera causa de muerte por tumores entre las mexicanas, con un promedio de cerca de 10 decesos al día. Un dato importante es que en los últimos 10 años en México los fallecimientos por esta enfermedad han aumentado.

Es importante saber que durante el año 2015, México alcanzó un punto máximo en el grupo de edad de 60 a 64 años. Se estima que cada año, a nivel mundial, se detectan más de 1 millón de nuevos casos de cáncer de mama. Además, es el cáncer que más se presenta entre las mujeres, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

La detección oportuna es un punto clave en el tratamiento del cáncer de mama. El alto porcentaje de mujeres que fallecen a consecuencia de la enfermedad se debe en gran medida a que acuden al médico cuando el cáncer ya está muy avanzado.

Es de suma importancia que las mujeres se autoexploren y asistan a sus revisiones médicas anuales. No hay que perder de vista que entre más temprano sea diagnosticado el padecimiento, su tratamiento será más oportuno.

En los últimos 20 años se han realizado diferentes investigaciones para establecer la relación que existe entre los lípidos presentes en la dieta y el cáncer de mama. La dieta tiene un papel fundamental, y concretamente, las grasas son el principal componente relacionado con la incidencia de la enfermedad cancerosa; sobre todo con el cáncer de mama, colorrectal y prostático. De los lípidos de la dieta se ha estudiado mucho el efecto beneficioso que tiene el aceite de pescado, rico en ácidos grasos (omega-3).

Lo que sí se sabe, es que el aceite de pescado es una fuente rica de EPA y de DHA, dos ácidos grasos omega-3 que han sido estudiados extensamente, y de los cuales se conoce su aporte al organismo. Por ejemplo, el EPA es un precursor que apoya a tener una presión arterial saludable, cierta respuesta inflamatoria y a controlar la función inmunológica.

Usted puede obtener cantidades adecuadas de omega-3 consumiendo una variedad de alimentos, incluyendo:

• Pescado y otros mariscos (especialmente pescados grasos de agua fría, como salmón, atún, sardinas).

• Nueces y semillas (como semillas de linaza, de chía y nueces).

• Aceites de plantas (como aceite de la linaza, aceite de soya y aceite de canola).

• Alimentos fortificados (como ciertas marcas de huevos, yogurt, jugos, leche, avena, crema de cacahuate).

El omega 3 es considerado un ácido esencial, es decir, no es producido por el cuerpo y es indispensable incluirlo en cualquier dieta.

Según la OMS, con el consumo de omega-3 existe menor riesgo de padecer ciertas enfermedades crónicas.

Una actitud optimista, de amor y gratitud en medio del dolor, puede hacer la diferencia en la salud y obrar milagros en nuestras vidas.