Arquidiócesis de Xalapa

Inicio  ›  Noticias

LA CATEQUESIS EN LA ARQUIDIÓCESIS

Compartir

Pbro. Carlos Carmona Montano

El Sínodo diocesano, aún vigente, nos comprometió en la acción evangelizadora que continúa siendo la obligación prioritaria de la Iglesia y de la arquidiócesis de Xalapa. Esta acción evangelizadora es un proceso que nunca acaba. Una de las características de este proceso es que ha de ser continuo. Es decir que se inicia en la infancia de los fieles y termina hasta que Dios nos llame a su presencia. Esta tarea “pastoral se orienta al crecimiento de los creyentes, de manera que respondan cada vez mejor y con toda su vida al amor de Dios” (EG 14).

Nuestro Sínodo diocesano en el numeral 163 dice:

La realización concreta de este servicio se desarrolla de maneras diferentes:

• El primer anuncio o Kerigma, que es la proclamación explícita de la Buena Noticia del Reinado de Dios que se ha hecho ya presente.

• La catequesis que se encarga del desarrollo de la fe inicial que surge tras el primer anuncio. Esta actividad catequética, al servicio de la iniciación cristiana, conlleva un proceso personal y comunitario de desarrollo de la fe, hasta llegar a una fe madura.

Junto al anuncio kerigmático, se agrega la homilía, la teología y la profecía.

En el número 448 del mismo pide “Impulsar procesos de evangelización integral para potenciar la religiosidad de todos los niños y niñas en los que se contemple sus diferentes etapas (párvulos, sacramentos, perseverancia y orientación vocacional).

Es así que en el año 2011 se presentaron los nuevos catecismos como un método catequético para que los niños y niñas de nuestra diócesis puedan tener una iniciación cristiana que les ayude a madurar en su fe de acuerdo a la edad que viven. Esta catequesis que reciben pretende preparar a los niños y niñas para recibir los sacramentos de iniciación cristiana a través de una metodología que los conduzca a un encuentro con Cristo vivo. Queremos pasar de una catequesis doctrinal, sacramental y ocasional a un proceso catequético que ayude a los niños y niñas a convertirse en discípulos misioneros, como nos lo pide el documento de Aparecida.

La Sagrada Escritura es el texto fundamental que ilumina toda la acción catequética, por eso, además de los textos catequéticos el niño entra en contacto con la Palabra de Dios escrita para que sea conocida, valorada y amada.

Esta iniciación cristiana de los niños no termina con la recepción de los Sacramentos de Iniciación cristiana, por eso la catequesis se prolonga en la Perseverancia en el grupo de Pequeños Discípulos misioneros de Jesús. Con esto, se invita a los niños a seguir creciendo como Jesús, “en sabiduría, en edad y en gracia ante Dios y ante los hombres”, bojo el acompañamiento pastoral de sus párrocos, el interés de sus papás y la guía de sus catequistas. El objetivo de esta etapa de Perseverancia es que los niños y niñas ya evangelizados se conviertan en catequistas de quienes terminan su iniciación cristiana.

Es deber de los Padres de familia la educación cristiana de sus hijos. Por eso se les invita a aprovechar la catequesis de perseverancia para formar una nueva generación de los hijos de Dios. Ojalá veamos la catequesis en la Arquidiócesis como todo un proceso necesario para cumplir con nuestra misión de evangelizar y evangelizarnos todos.