Arquidiócesis de Xalapa

Inicio  ›  Noticias

La mujer y los abuelos en el servicio de la Catequesis

Compartir

José Antonio Serena González

Llegamos al final del capítulo 3 de este nuevo directorio para la catequesis, con 2 importantes servidores de la catequesis: Las mujeres y los abuelos.

Los abuelos

Junto con los padres, los abuelos, especialmente en ciertas culturas, juegan un papel particular en la transmisión de la fe a los más jóvenes. También la Escritura cuenta cómo la fe de los abuelos es un testimonio para los nietos (Cf. 2 Tim 1,5). «La Iglesia ha prestado siempre una atención particular a los abuelos, reconociendo que constituyen una gran riqueza desde el punto de vista humano y social, así como desde el punto de vista religioso y espiritual». Ante la crisis de las familias, los abuelos, que a menudo tienen mayores raíces en la fe cristiana y un pasado rico de experiencias, se convierten en puntos de referencia importantes. Con frecuencia muchas personas deben a sus abuelos su iniciación a la vida cristiana. La contribución de los abuelos es pues importante en la catequesis tanto por el mayor tiempo que pueden dedicar a ello como por su capacidad de animar a las nuevas generaciones con su afecto.

Las mujeres

Las mujeres desempeñan un papel valioso en las familias y comunidades cristianas, ofreciendo su servicio como esposas, madres, catequistas, trabajadoras y profesionales. Tienen como ejemplo a María «modelo de aquel afecto materno, con el que es necesario estén animados todos los que en la misión apostólica de la Iglesia cooperan para regenerar a los hombres». Jesús con sus palabras y gestos enseñó a reconocer el valor de la mujer. De hecho, las quiso con él como discípulas y confió a María Magdalena y a otras mujeres la alegría de llevar a los Apóstoles el anuncio de su resurrección. De igual manera, la primera comunidad, sintió la necesidad de hacer suya la enseñanza de Jesús y acogió como un don precioso la presencia de las mujeres en la obra de la evangelización.

Las comunidades cristianas están constantemente animadas por el genio femenino por lo que se reconoce como esencial e indispensable su contribución en la realización de la vida pastoral. La catequesis es uno de estos servicios que lleva a reconocer la gran contribución ofrecida por las catequistas que con dedicación, pasión y competencia se dedican a este ministerio. En sus vidas encarnan la imagen de la maternidad, sabiendo testimoniar, incluso en momentos difíciles, la ternura y la dedicación de la Iglesia. Con sensibilidad particular son capaces de comprender el ejemplo de Jesús: servir en las pequeñas cosas como en las grandes, actitud de quien ha entendido completamente el amor de Dios por el ser humano y encima lo prodigan al prójimo cuidando de todos y del mundo.