Arquidiócesis de Xalapa

Inicio  ›  Noticias

Para contarle a tus hijos, que esta vez no será fácil

Compartir

Lila Ortega Trápaga

Los pequeños hicieron una carta para expresar los regalos que desean recibir como premio a su buen comportamiento durante el año, y los encargados de cumplir dichos deseos, intentan cada año surtir la petición en la medida de lo posible, y si no resultara, buscarán compensar con un regalo aproximado. Así funciona en muchos lugares, verbi gracia nuestra zona geográfica, donde se espera con ansia esta noche que resulta una de las más emocionantes.

«Unos magos de oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”» Mt 2, 2.

Ahora la tradición nos dice que los pequeños, que también son hijos de Dios, deben recibir regalos y ¿adoración? Es tiempo propicio para platicar con ellos, y hacerles saber las vicisitudes por las que los magos pasan respecto a cumplir sus demandas, y particularmente este año, que la situación resulta un poco difícil para algunos.

Conseguir algún juguete, hacerlo llegar implica un riesgo, por poco que parezca, de salud, ya que la pandemia ha hecho crecer la demanda de envíos y traslados de toda clase de compras, y complica la entrega en tiempo y en recepción, hay que tenerlo en cuenta; en lo económico, que es dónde más ha dolido, las pérdidas de trabajo de muchos ha pintado el panorama de gris, y no son pocos los asaltos de ayudantes desesperados por no dejar vacíos los sueños de los niños.

Aquí es donde entramos los papás: Hagamos un examen de conciencia con nuestros hijos, enseñémosles empatía, generosidad, comprensión, y pidámosles que esta vez, en lugar de esperar, sean ellos quienes ayuden donando, esperando un tiempo más, ofreciendo sus ausencias con el corazón por la salud de sus seres queridos.

Pero no lo dejemos en lección. Aprendamos como adultos, a llenar los vacíos de nuestros pequeños con amor, compañía, juegos, creaciones. hemos pasado mucho tiempo en nuestros trabajos para suplir nuestra presencia con obsequios. La pandemia nos pone en el otro lado: nos toca suplir los obsequios con nuestra presencia amorosa.

«De hecho, los Magos van al Señor no para recibir, sino para dar. Preguntémonos: ¿Hemos llevado algún presente a Jesús para su fiesta en Navidad, o nos hemos intercambiado regalos sólo entre nosotros?» Papa Francisco.