Arquidiócesis de Xalapa

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¿QUÉ NOS PASÓ?

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Alejandra Yáñez Rubio 

Despertemos a la realidad. ¿Qué nos pasó a los mexicanos? ¿Por qué estamos tan mal como sociedad y como pueblo? Hasta los colectivos feministas lo cuestionan con sorna, ya qué somos un pueblo creyente, pero estamos inundados de violencia, inseguridad e impunidad. Yo no tengo una respuesta concreta. Pero les puedo decir que las cosas están mal y pueden empeorar más.

Para empezar, hoy se legalizó el consumo, la producción y la venta de la marihuana. Seremos el tercer país del mundo en legalizar el consumo de una sustancia que afecta diversas partes del cerebro, entre ellas, la corteza cerebral de las personas que la consumen. La corteza cerebral frontal es la parte del cerebro encargada de regular la toma de decisiones, el control de la voluntad, la memoria y hasta el aprendizaje. Veremos más accidentes en nuestra juventud. Se dejó de lado el interés de cuidar la salud para abrir espacio a un negocio internacional. Hasta los consumidores de esta hierba consideran que la ley privilegia “a los grandes capitales” sobre los consumidores y pequeños productores. Estamos viendo que las leyes se hacen por intereses de grupos económicos. La salud de nuestros jóvenes vulnerables no es prioridad para nuestros legisladores.

Tampoco quiero omitir las graves amenazas que estamos viviendo en otros temas igual de importantes. Mañana jueves 11 de marzo se discutirá una propuesta de reforma constitucional que pretende introducir conceptos tan peligrosos y ambiguos en nuestra Constitución, como el de “preferencias sexuales” (concepto que implica el respetar todas las inclinaciones de atracción o conductas emocionales-sexuales, TODAS). Esta reforma busca también imponer la homologación de uniones homosexuales a matrimonio, de esta manera buscan forzar a todos los estados de la república a cambiar la naturaleza jurídica de la institución jurídica milenaria que ha regula a las familias.

Esta reforma pretende asentar los conceptos de “autonomía reproductiva” y “vida digna” los cuales abren la puerta al aborto. Obviamente se busca limitar la libertad de expresión para quienes no estemos de acuerdo con este adoctrinamiento antinatural. Esta iniciativa tiene más veneno que la iniciativa de Ley General de Población, que merece un artículo aparte. Solo quiero terminar pidiéndoles encarecidamente qué para las próximas elecciones, VOTEMOS EN CONCIENCIA. Si no, viviremos el infierno en esta tierra.