Arquidiócesis de Xalapa

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San Óscar Arnulfo Romero, defensor de los pobres

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Su festividad se celebra el 24 de marzo

Celeste del Ángel

Óscar Arnulfo Romero y Galdámez nació el 15 de agosto de 1917 en Ciudad Barrios, departamento de San Miguel (El Salvador). Era el segundo de 8 hermanos, hijos del matrimonio formado por Santos Romero y Guadalupe Galdámez. Fue bautizado el 11 de mayo de 1919 en la iglesia parroquial de su ciudad natal. Desde niño tuvo una salud muy frágil. En la escuela pública donde estudió, destacaba en materias humanísticas más que en matemáticas.

Desde su infancia practicó la oración nocturna y la veneración al Inmaculado Corazón de María.

Conocido como monseñor Romero, fue un sacerdote católico salvadoreño, cuarto arzobispo metropolitano de San Salvador (1977-1980), célebre por su prédica en defensa de los derechos humanos.

Como arzobispo, denunció en sus homilías dominicales numerosas violaciones de los derechos humanos y manifestó en público su solidaridad hacia las víctimas de la violencia política de su país. Su asesinato provocó la protesta internacional en demanda del respeto a los derechos humanos en El Salvador. Dentro de la Iglesia católica se le consideró como un obispo que defendía la «opción preferencial por los pobres». En una de sus homilías, afirmó: «La misión de la Iglesia es identificarse con los pobres, así la Iglesia encuentra su salvación».

En 1979 fue nominado al Premio Nobel de la Paz a propuesta del Parlamento del Reino Unido. Sin embargo, la laureada con este galardón ese año fue Teresa de Calcuta.

Fue asesinado el 24 de marzo de 1980 durante la celebración de una eucaristía en la capilla del hospital Divina Providencia en San Salvador. La orden de su asesinato nunca se ha confirmado oficialmente.

El 24 de marzo de 1990 se dio inicio a la causa de canonización de monseñor Romero. En 1994 se presentó de modo formal la solicitud para la canonización a su sucesor Arturo Rivera y Damas. A partir de ese proceso, monseñor Romero recibió el título de Siervo de Dios. El 3 de febrero de 2015 fue reconocido por parte de la Iglesia católica como mártir «por odio a la fe», al ser aprobado por el papa Francisco el decreto de martirio correspondiente y promulgado por la Congregación para las Causas de los Santos. Por eso mismo, en consonancia con los procesos debidos según los estipula la misma Iglesia católica, el 23 de mayo de 2015 fue beatificado en la plaza Salvador del Mundo. Poco más de tres años más tarde, el 14 de octubre de 2018 fue canonizado por el papa Francisco en la plaza de San Pedro en Roma.

La Iglesia católica lo venera como santo y algunos de sus fieles se refieren a él como san Romero de América.

Óscar Romero es admirado aún fuera del mundo cristiano, llegando, incluso, a ser valorado en los círculos irreligiosos.

Monseñor Romero puso el dedo en la llaga e incomodó a las altas esferas políticas de su país, alzando la voz por los más indefensos, señalando las injusticias cometidas. Nos toca señalar lo que está mal hecho haciendo nuestra parte como ciudadanos, exigiendo a nuestras autoridades actuar para nosotros.