Arquidiócesis de Xalapa

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La oración. Última parada de nuestro viaje cuaresmal

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José Antonio Serena González 

Hemos llegado al Domingo de Ramos de la Pasión del Señor, con ello estamos iniciando la Semana Santa y culminando la cuaresma. De la misma manera llegamos al fin de nuestro itinerario cuaresmal. Llegamos a la última parada: la oración.

Ustedes se preguntarán porqué hemos dejado la oración hasta el final. En primer lugar, no es porque no sea importante o porque valga menos que las demás. Es porque la oración nos mantiene unidos al Señor.

La intención de realizar un itinerario cuaresmal tiene 2 grandes propósitos: El primero de ellos es prepararnos para vivir la Semana Santa, fuente principal de los misterios que rigen a la vida cristiana, el segundo de ellos es porque nos acercan a Jesús, nos conduce a la intimidad con Cristo. La oración es el canal por medio del cual nos comunicamos constantemente al Señor.

Haciendo más énfasis en el segundo punto, hemos dejado la oración al final porque de alguna manera buscamos que la intimidad con Dios se cultive todos los días, es decir, el fin último de la oración y es asemejarnos más a Jesús.

La oración cultivada todos los días nos hace parecernos al Señor, sobre todo en acciones. La cuaresma es un tiempo de conversión, como lo mencionamos en otro texto, se trata de cambiar el estilo de vida no solo cambiar durante los cuarenta días de cuaresma, sino que sea una conversión verdadera, para vivir día a día como Jesús nos enseña.

Si durante la cuaresma orabas todos los días, esto debe de seguir. Si durante la cuaresma ayunaste al menos los viernes, que tus viernes sean de ayuno por las necesidades de muchos hermanos. En otras palabras que al pasar estos 40 días de preparación, podamos llevar a cabo (de manera mas cotidiana) los ejercicios que durante cuaresma hemos realizado y llevarlos a nuestra vida diaria, para que la cuaresma haya dado frutos, esperamos que la vida diaria te sorprenda con un verdadero cambio, gracias a la cuaresma.

Hoy comienzas el viaje más importante de tu vida, el viaje que no tiene horario, pero su destino último es la vida eterna.