Arquidiócesis de Xalapa

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Un nuevo primer día, en el paso de las tinieblas a la luz: Arzobispo de Xalapa

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Lila Ortega Trápaga 

En la Solemne Vigilia Pascual, monseñor Hipólito Reyes Larios reflexionó sobre la resurrección de Cristo, quien dijo, Cristo descendió a los infiernos, distinto del infierno de la condenación, es decir, bajó al estado de aquellos que habían muerto antes de él, liberó a los justos, y venció al demonio. «La resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra vida de fe. Los signos que la atestiguan son el sepulcro vacío y las mujeres y Discípulos que lo encontraron así; Jesús se apareció a los apóstoles, primero dos, después a los 12, luego a 500.»

Además de ser un evento histórico, dijo monseñor Hipólito, la resurrección trasciende a la fe. «La resurrección de Cristo no es un retorno a la vida terrena, Jesús participa de la vida divina con las propiedades de un cuerpo glorioso.» Las tres divinas personas actúan continuamente: El Hijo ha dado la vida y por el Padre y el Espíritu Santo continuamente vivifica; explicó el arzobispo.

Se refirió además al bautismo, y lo explicó según el Catecismo de la Iglesia, y al renovar las promesas bautismales, después de realizar la petición a todos los santos por la Iglesia, monseñor pidió a todos los presentes que renunciaran a Satanás, sus obras y seducciones, enfatizando en las preguntas de renuncia al mal:

Satanás, todas sus obras.

Sus tentaciones y seducciones.

A las brujerías y supersticiones.

Las magias y maldades.

Al espiritismo y la idolatría.

Al culto a Satanás y a la muerte.

Al pecado y a todo lo que va contra los mandamientos de Dios.

Al asesinato y al robo, al asalto y al secuestro.

A la mentira y a la difamación.

Al adulterio y a la fornicación.

A todo lo que pueda causar daño a la vida de los prójimos.