Encuentro diocesano de Cáritas
Xalapa, ver., 26 de marzo de 2022. Cáritas de Xalapa respondió al llamado de Monseñor Jorge Carlos, cuando pidió encontrarse con ellos en la visita que realizó, en febrero pasado, al asilo.
En su primera participación el arzobispo escuchó las síntesis de las encuestas y trabajos en equipo de las diferentes parroquias.
En su mensaje Monseñor resaltó que la pandemia no pudo desactivar a Cáritas, por el contrario la activó.
“La pandemia nos hace descubrir la importancia del servicio, para mí era muy importante tener un encuentro personal con ustedes porque estamos aquí, porque Dios tiene planes para nosotros”.
“Este es el momento de crecer. No sólo de responder a la pandemia, es momento de crecer. Vamos a aumentar nuestro "trigo" nuestras cualidades. Es lo que podemos aportar a nuestros Hermanos más necesitados”.
“Cáritas es la parte de la Iglesia donde hay pocas palabras pero mucha acción”.
Después de la plenaria se preparó todo para la Eucaristía que presidió Monseñor Jorge Carlos y fue concelebrada por el Pbro. Quintín López Cessa, responsable diocesano de Cáritas y el Pbro. José Baizabal, Párroco en San José Carrizal.
Durante la homilía monseñor comentó: “La Cuaresma nos permite prepararnos para vivir la gloria de la Pascua. ¿Qué nos pide Jesús que reconozcamos como Cáritas? La Palabra de Dios nos presenta un publicano y un fariseo, uno bueno y uno malo, según la percepción de la historia. El bueno enumera sus obras "buenas" y el malo solo pide perdón por sus pecados. Muchas organizaciones humanitarias, ONG o de buena voluntad, que tratan de ir a los más necesitados, ellos públicamente pueden presentar sus logros, siempre los presentan como “mis logros, nuestros logros”. Piensan que pueden hacer todo el bien, sin Dios, sin la iglesia. En cambio en caritas presentamos nuestras obras diciendo al Señor, sálvalos, sálvanos, porque sabemos que nuestras obras no los van a salvar sino que son salvados por la gracia de Dios.
Debemos de tener cuidado de que cuando hagamos un bien, nunca nos sintamos superiores a nadie, eso no viene de Dios. Simplemente decir Señor, haznos saber que somos inmerecidamente llamados para servir y amar, que Cáritas sea el reflejo del corazón de Cristo. Con María todos discípulos y misioneros de Jesucristo.”
Al final de la Eucaristía se tomaron fotos del recuerdo y se compartieron los alimentos.