Arquidiócesis de Xalapa

Inicio  ›  Noticias

Sean sacerdotes del Cordero

Compartir

El 11 de enero de 2024, la Arquidiócesis de Xalapa se llenó de gozo y alegría por la ordenación sacerdotal de sus cuatro diáconos transitorios. Se trata cuatro jóvenes que dieron un sí al Señor por medio del orden sagrado, estamos hablando de Eduardo Jácome Barradas, Víctor Daniel Preza Ruiz, Arturo David Ramírez Pateyro y Diego Emmanuel Rodríguez Arellano, quienes fueron ordenados sacerdotes por la oración consecratoria de Mons. Jorge Carlos Patrón Wong.

La celebración eucarística fue presidida por el señor arzobispo y con celebrada por el obispo auxiliar y una centena de sacerdotes que acudieron de todas las parroquias para compartir el gozo y alegría de estos cuatro jóvenes. A las 11 de la mañana en el Sagrario de la Santa Iglesia Catedral de Xalapa, los cuatro jóvenes diáconos profesaron su fe e hicieron su promesa de fidelidad al obispo y a su sucesores.

A las 11 de la mañana, inició la procesión de entrada desde el Sagrario de la Catedral Metropolitana hasta el altar principal. Al concluir la lectura del evangelio, fueron llamados los cuatro diáconos por su nombre, y fue un momento muy emotivo en el cual los padres de cada uno los bendicen, los abrazan y los entregan propiamente a la Santa Madre Iglesia.

Durante la Homilía Mons. Jorge Carlos abundó:

“Hoy lo harán y lo harán mañana cuando celebren por primera vez la Eucaristía, en el seminario, con sus dos familias, la familia de sangre y la familia del Seminario.

Todos los días, cuando celebren la Eucaristía, van a levantar a Jesús y van a decir: “Este es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo” cada vez que vivan ese momento miren al Cordero, somos llamados a ser sacerdotes del Cordero. Un Cordero obediente, humilde, sencillo, un Cordero humillada pero con vida, un Cordero que se entrega y es generoso. No anuncien a alguien que no sea el Cordero y no vivan ustedes un sacerdocio que no sea un sacerdocio del Cordero de Dios.

Cuando comulgamos, comulgamos del Cordero no de nosotros mismos. Disfruten ese momento, luchen ustedes como sacerdotes por vivir y ser corderos. Cuando la gente responda que se siente dichosa porque es llamada al banquete del Cordero, están llamados a multiplicar el banquete de Dios aquí en nuestra arquidiócesis. Que nadie se quede sin el banquete del Cordero y ustedes lo harán posible por el resto de sus días y por eso es nuestra alegría.

Gracias por ser, aquellos que queremos vivir nuestra vocación”.

Inmediatamente después se arrodillaron frente al Señor Arzobispo para jurar obediencia a el y a sus sucesores. Acto seguido se postraron rostro en tierra mientras el Padre Sergio Bonilla junto al Pueblo de Dios cantaban la letanía de los Santos.

Terminando la letanía, el Señora Arzobispo impuso las manos sobre los diáconos y acto que repitieron todos los sacerdotes presentes, iba diariamente el Señor Arzobispo realizo, con las manos extendidas, la oración consecratoria para posteriormente ser revestidos con la estola en los hombros y la casulla, vestimenta propia del presbiterado.

Una vez revestidos de sacerdotes, se arrodillaron nuevamente frente al Señor Arzobispo para que les ungiera las manos con el Santo Crisma y posteriormente entregarles el cáliz y la patena.

Por último Monseñor Jorge Carlos y Monseñor Rafael Palma y los sacerdotes presentes se arrodillaron frente a los neo presbíteros para besarles las manos recién consagradas.

La Eucaristía continuó de manera ordinaria y concluyó con el canto y consagración de los nuevos sacerdotes a la Virgen María.