Arquidiócesis de Xalapa

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Formación permanente para sacerdotes jóvenes

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Del lunes 22 al viernes 26 de enero de 2024, los sacerdotes jóvenes de nuestra Arquidiócesis —es decir los sacerdotes que tienen de 0 a 8 años de ministerio sacerdotal— se dieron cita en la Casa de la Iglesia para vivir unos días de formación permanente propia de esta etapa. A lo largo de estos días, nuestros sacerdotes jóvenes, como comunidad de hermanos, realizaron actividades que sin duda les sirvieron para refrescar su servicio ministerial, teniendo diariamente la Sagrada Eucaristía como elemento esencial, junto con momentos de oración y meditación personal, y momentos de deporte y recreación.

De igual manera recibieron temas de suma importancia para el desempeño óptimo del don del sacerdocio que se les ha confiado, el cuidado de su persona y de su vocación. Temas como la Importancia de la Formación Permanente; la Espiritualidad del Sacerdote; el Cuidado Integral y Autoconocimiento Personal. Estas sesiones sirvieron para que los sacerdotes asistentes tomaran conciencia de lo importante que es cuidar siempre de su persona, su ministerio sacerdotal, su vida de oración y su desempeño pastoral. Agradecemos la presencia entre nuestro presbiterio joven, de especialistas llegados de la Universidad Pontificia De México, (Mtro. Gerardo Padilla, Pbro. José Luis Piña, Mtro. Mario Hernández) pues con sus conocimientos y experiencia formativa han contribuido enormemente a la formación integral de este grupo de sacerdotes de nuestra querida Arquidiócesis, formación orientada a que cada uno de los asistentes configuren una identidad sacerdotal a imagen de Cristo, partiendo desde la limitación natural de su propia persona, sus virtudes y áreas de oportunidad; formación que afianza la confianza en que en el desarrollo del ministerio sacerdotal, es Cristo mismo quien preside, es Cristo mismo quien confiere las gracias necesarias a sus sacerdotes para darse y desgastarse sirviendo a Cristo en el servicio de los demás.

Que el Señor bendiga a todos nuestros sacerdotes, los abrace con misericordia y les permita experimentar su amor todos los días de su ministerio sacerdotal.

Gracias a todos los que hicieron posible esta semana de formación sacerdotal, que el Señor les recompense.

¡Sigamos orando por nuestros sacerdotes!