Arquidiócesis de Xalapa

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El amor de Jesús y de María para los niños de Carrizal

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La mañana del lunes 18 de marzo, monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, arzobispo de Xalapa, acudió a la comunidad parroquial de San José, Carrizal, para confirmar a 100 niños pertenecientes a la cabecera parroquial y a sus comunidades filiales. Esto en el marco de la fiesta patronal de aquella parroquia. Encabezados por el párroco de aquella porción del Pueblo de Dios, el padre Teodoro, los feligreses dieron una bienvenida muy afectuosa al señor arzobispo.

En la homilía don Jorge Carlos expresó que todos los cristianos desde el día de su bautismo han recibido el regalo maravilloso de descubrir el amor de Jesús y de María en su vida, como lo hizo san José: “Cuando pensamos en san José, pensamos siempre en Jesús y en María. En San José llegó un momento en su vida siendo un adulto, cuando él descubrió, por revelación de Dios, que toda su vida iba ser una relación única, especial y extraordinaria con la vida de Jesús y la vida de María. Todos nosotros antes de san José, recibimos este regalo de ser conscientes de que nuestra vida está íntimamente ligada con íntimamente ligada con Jesús y con María. Por eso san Pablo nos dice que ´la fe es gratuita´, es gratuito que desde muy pequeños, desde el día de nuestro bautismo descubrimos a Jesús y a María desde la fe y desde el amor”.

El arzobispo también invitó a todos los presentes a hacer memoria y recordar el primer encuentro con el amor de Jesús y de María: “Traten de recordar cuándo fue la primera ocasión que desde niño tú descubriste a Jesús, cuándo fue la primera ocasión que tuviste una imagen o escuchaste una palabra sobre María. Cuando recordamos ese primer encuentro, entonces descubrimos que nosotros desde muy pequeños reconocemos y amamos a Jesús y a María, ese regalo no lo tuvo san José, lo fue descubriendo cuando era grande, en cambio nosotros desde muy pequeños”.

Ya para terminar monseñor Jorge Carlos concluyó su homilía exhortando a los niños, que serían confirmados, a tener siempre junto a ellos alguna imagen de María y un crucifijo que les recuerde siempre el amor de Jesús y de María.