Por: Fernando Rueda Rojano
El director de la Oficina para la Promoción de las Causas de los Santos de la Arquidiócesis de Xalapa, presbÃtero Rafael González Hernández, es probablemente quien más conoce a san Rafael GuÃzar Valencia, de quien asegura:
 «Yo creo que Dios envió un ángel a Veracruz: san Rafael GuÃzar».
El padre Rafael recuerda el sismo que en 1920 sacudió la parte centro del estado de Veracruz, parte de Puebla y de Oaxaca. La zona de Teocelo, Cosautlán, Ixhuacán, Xico, Coatepec y Xalapa, hacia Puebla y Ciudad Serdán. Dada la dimensión de sus consecuencias, el sismo se volvió un parteaguas, un referente histórico. El santo obispo «lejos de hacer una fiesta para su recepción, su toma de posesión como debiera haber sido, lejos de todos los actos protocolarios en la Catedral, pidió ayuda para irse a asistir a los damnificados. Se fue 2 años a recorrer la zona devastada por el sismo, dando misiones, asistiendo a los pobres, a los enfermos, a los heridos del sismo, reconstruyéndoles sus casas» algunas de las cuales todavÃa existen en Cosautlán.
Quien llevó hasta los altares al santo obispo revela: «Esta casa de Juárez 70, que ahora nos alberga, la habilitó como centro de acopio de vÃveres. Hay una foto aquÃ, donde está aquà arriba, en los pasillos, en el barandal, con los de la Cruz Roja, a quienes daba las despensas, los vÃveres, y él se iba también cargado de cosas, con mulas y gente que le ayudaba para asistir a los damnificados. Esta casa era el Palacio Episcopal. El obispo JoaquÃn Arcadio Pagaza lo tenÃa muy bien arreglado. TenÃa el Salón Rosa donde hacÃa cÃrculos literarios, pero llegando san Rafael quitó todo el lujo y convirtió esto en central de abastos y se reservó una habitación donde ahora está la urna que contuvo sus restos. Llegaban arriba del Mercado Jáuregui las filas de pobres que se formaban para venir a recibir despensas que el santo hacÃa de frijol, azúcar, granos, en papel de estraza, para ayudar a las personas necesitadas para que tuvieran para comer».
- ¿Qué nos dice san Rafael GuÃzar hoy que se habla de mil millones de pobres en el mundo?
- Las cifras actuales de la pobreza son alarmantes y preocupantes. Esto coincide con lo que nos dice el evangelio de este domingo, que debemos ser generosos. La generosidad debe llevarnos a dar desde nuestra pobreza. San Rafael nos interpela a ser generosos y solidarios para con los necesitados, siempre en la medida de nuestras posibilidades. Tenemos la obligación de compartir, y si compartimos, el Señor nos lo devuelve al ciento por uno, como lo hizo con san Rafael GuÃzar, por ser un hombre desprendido y generoso. Su epitafio decÃa: «Despreciador del oro, tuvo a Jesús por único tesoro, amándole de suerte que por Jesús dulce le fue la vida como dulce le fue la muerte».
Al conmemorar el DÃa Internacional para la Erradicación de la Pobreza y el DÃa Mundial de la Alimentación, la figura de san Rafael GuÃzar nos recuerda que no podemos ser cristianos si no estamos atentos a las necesidades de los demás.
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