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Inicio Bioética Creo en la ciencia: creo en Dios
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Creo en la ciencia: creo en Dios

Parte I 

El corazón humilde descubre por la ciencia la grandeza de Dios.  La soberbia, no la ciencia, es la verdadera enemiga de la fe.

Louis Pasteur

(1822–1895). Uno de los tres fundadores de la microbiología. Produjo la primera vacuna contra la rabia y el proceso hoy llamado pasteurización. Católico practicante. «Cuanto más conozco, más se asemeja mi fe a la de un campesino bretón».  Murió con el rosario en su mano, después de escuchar la vida de san Vicente de Paul, la cual había pedido que le leyeran, porque pensó que su trabajo, como el de san Vicente, ayudaría mucho a salvar a los niños que sufren.

Albert Einstein

 (1879–1955), premio Nóbel de Física 1921.
«Apenas si calco las líneas que fluyen de Dios».

Arthur Compton

(1892-1962), Premio Nóbel de Física 1927 por su descubrimiento del denominado efecto Compton y su investigación de los rayos cósmicos y de la reflexión, polarización y espectros de los rayos X. «Para mí, la fe comienza con la comprensión de que una inteligencia suprema dio el ser al universo y creó al hombre. No me cuesta tener esa fe, porque el orden e inteligencia del cosmos dan testimonio de la más sublime declaración jamás hecha: ‘En el principio creó Dios’...».

Ernst Boris Chain

(1906-1979), Premio Nóbel de Medicina 1945 por su trabajo con la penicilina. «La idea fundamental del designio o propósito divino]... mira fijamente al biólogo no importa en dónde  ponga éste los ojos... La probabilidad de que un acontecimiento  como el origen de las moléculas de ADN haya tenido lugar por pura casualidad es sencillamente demasiado minúscula para considerarla con seriedad...»

Max Born

(1882-1970), Premio Nóbel de Física 1954 por sus investigaciones en torno a la mecánica cuántica. «Sólo la gente boba dice que el estudio de la ciencia lleva al ateísmo».

Arno Penzias

(1933- ), Premio Nóbel de Física 1978 por su descubrimiento de la radiación de fondo cósmica, patrones que otros físicos interpretaron como prueba de que el Universo fue creado a partir de la nada o Big Bang. «Si no tuviera otros datos que los primeros capítulos del Génesis, algunos de los Salmos y otros pasajes de las Escrituras, habría llegado esencialmente a la misma conclusión en cuanto al origen del Universo que la que nos aportan los datos científicos».

Derek Barton

(1918–1998). Compartió el premio Nóbel de Química en 1969 por sus aportaciones en el campo de la química orgánica en el desarrollo del análisis conformacional. «No hay incompatibilidad alguna entre la ciencia y la religión... La ciencia demuestra la existencia de Dios».

 

 

 

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