«Hay demasiada gente haciendo cosas para Dios, y pocos haciendo las cosas que Dios les pide»
De visita en Xalapa, a invitación de «Construyendo para la vida» y la Misión Católica 2009 de la parroquia de Nuestro Señor del Calvario, el reconocido conferenciante expresa que, desde siempre, en todas las culturas los hombres han tenido ese deseo de agradar a Dios, pero pocos hacen lo que Dios les pide que hagan, porque no han tenido la oportunidad de conocer al Dios de la Revelación, al Dios de la Biblia.
Dice que desconocer la Sagrada Escritura es tener una religión natural, pero para el judÃo y el cristiano escuchar la Palabra de Dios es «escucharla en el contexto del pueblo de Dios donde surge; porque La Biblia no cayó del cielo, es la experiencia de un pueblo, la experiencia de los discÃpulos de Jesús, la experiencia de la Iglesia. Porque cuando hablamos de la Palabra de Dios no está tanto en la materialidad del libro, sino en al experiencia de la vida de una Iglesia. Entonces ahà sà puedes hacer lo que a Dios le agrada. Por eso creo yo que el que no conoce el Evangelio no conoce a Cristo, no conoce a Dios. Y para poder agradar a Dios es necesario primero conocerle».
— A pesar de la modernidad y los avances de la ciencia ¿la Biblia sigue teniendo vigencia?
— Claro, porque la Biblia tiene sabidurÃa y es luz para tu vida personal, para tus decisiones. Te ilumina para tu vida familiar, para tu vida matrimonial, para tu sexualidad, para educar a tus hijos… La Biblia te dice cómo podemos convivir en paz, cómo crear un mundo más fraterno, más solidario. La Biblia es la Palabra de Dios que nos guÃa. Cuando nosotros no escuchamos y empezamos a inventar nuestras teorÃas, tarde o temprano tenemos que volver a lo que Jesús dijo: «Cielo y tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán». Entonces los muros de nuestras ideologÃas se derrumban, los grandes Ãdolos que habÃamos hecho del confort, de la seguridad, del dinero, se derrumban. «Cielo y tierra pasarán pero mis palabras nunca pasarán» dice el Señor Jesús.
Juan Bosco Arellano
Primera de tres partes
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