Textos y fotos: Ángel Rafael Martínez Alarcón
Las fiestas patronales de san Mateo, evangelista y apóstol, iniciaron en Naolinco el domingo 20 con la concelebración de la eucaristía por la tarde-noche.
El arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios estuvo acompañado por los presbíteros: Anselmo Rivera Rincón, ecónomo de la arquidiócesis de Xalapa, Roberto Martínez Ortiz, párroco de Santa María de Guadalupe, Rinconada, y oriundo de Naolinco, y José Cortés, párroco anfitrión.
En un templo bellamente decorado con flores rojas y amarillas, los naoliqueños celebraron su anual festividad religiosa. Cientos de fieles llenaron el recinto para escuchar a su pastor, quien en si homilía recordó que nuestro Señor Jesucristo vio, amó y eligió a Leví, que no era bien visto por sus contemporáneos, por ser recolector de impuestos. Sin embargo, se convirtió en Mateo, el primer evangelista que nos presenta la vida del Maestro.
Al finalizar la santa misa de vísperas, don Hipólito Reyes explicó la situación del padre Rafael Muñiz López, quien en el Reclusorio Norte sigue ejerciendo el misterio sacerdotal.
El señor Arzobispo impartió la indulgencia plenaria dentro del marco del Año Sacerdotal e invitó a la comunidad a organizar mejor las fiestas patronales, ya que el ruido propio de las ferias no dejaba disfrutar del servicio religioso.
El dato histórico
La ciudad de Naolinco de Victoria es la única en todo el estado de Veracruz que tiene el privilegio de que en su suelo naciera el primer beato veracruzano, el padre Ángel Darío Acosta Zurita (1908-1931), beatificado el 20 de noviembre de 2005 por Benedicto XVI. José Antonio Villaseñor y Sánchez escribía de Naolinco, en 1755: «Hay iglesia parroquial con cura clérigo y tres vicarios».
Escuchenos en vivo a través de Xalapa Inmaculada Radio.



