Semanario Alégrate!

Semanario Alérate! Suscribase

Reciba Alégrate! en la comodidad de su casa o negocio.

Contratar Pub.

Anunciese en Alégrate! y disfrute de poder llegar a miles de personas.

 

Xalapa Inmaculada Radio Escuchenos en vivo a través de Xalapa Inmaculada Radio.Escuchar

 

Seleccione su reproductor preferido para escucharnos:

WinAmp Windows Media Player Apple Quicktime Media Player Real Player
 
Banner
Banner

 

Inicio Familia Celebremos la maternidad, celebremos a María
Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Celebremos la maternidad, celebremos a María

Pbro. José Juan Sánchez Jácome

El calentamiento global está provocando una serie de trastornos en el planeta, entre los cuales destaca el cambio climático. Las personas mayores todavía recuerdan la manera tan puntual como llegaban las estaciones y cada uno de los signos que las acompañaban.

El mes de mayo estaba relacionado con las flores, con las lluvias y con el florecimiento de toda la vegetación. A partir de este marco natural, la Iglesia, desde hace mucho tiempo, ha dedicado el mes de mayo a la santísima Virgen María. La belleza de la Madre de Jesús, su fragancia, su delicadeza, su ternura y su capacidad para dar la vida son las cosas que se celebran de una mujer fundamental en la historia de la salvación.

Muchos creyentes tenemos experiencia del valor que tenía el mes de mayo en la tradición de la Iglesia porque se nos insistía en la importancia del rezo del santo Rosario, en las advocaciones de la Virgen María y en el ofrecimiento de flores a la Madre de Jesús. Todas estas expresiones eran muestras de cariño y respeto hacia esta extraordinaria mujer y madre, así como instrumentos para afianzar en la vida de los fieles ese camino tan especial que recorrió la Santísima Virgen María para llegar a tener el mismo corazón de Cristo.

Además de las expresiones tradicionales que la Iglesia ha cultivado, este mes de mayo -y su intrínseca relación con la Virgen María- nos ofrece un marco inmejorable para seguir valorando y promoviendo el don de la maternidad, ya que así como el calentamiento global está alterando el ecosistema y la vida del hombre sobre la tierra. También el relativismo moral está afectando la comprensión de este hermoso don de la maternidad y de los derechos humanos que tienen su fundamento en la ley natural.

En distintas intervenciones, el papa Benedicto XVI ha denunciado la dictadura que ejerce este relativismo moral en el mundo. El año pasado, en su visita a los Estados Unidos, el Papa, hablando de los derechos humanos, sostuvo en la sede de la ONU que «…Estos derechos se basan en la ley natural inscrita en el corazón del hombre y presente en las diferentes culturas y civilizaciones. Arrancar los derechos humanos de este contexto significaría restringir su ámbito y ceder a una concepción relativista, según la cual el sentido y la interpretación de los derechos podrían variar, negando su universalidad en nombre de los diferentes contextos culturales, políticos, sociales e incluso religiosos…».

En este mismo contexto señalaba: «La experiencia nos enseña que a menudo la legalidad prevalece sobre la justicia cuando la insistencia sobre los derechos humanos los hace aparecer como resultado exclusivo de medidas legislativas o decisiones normativas tomadas por las diversas agencias de los que están en el poder (…) Por tanto, los derechos humanos han de ser respetados como expresión de justicia, y no simplemente porque pueden hacerse respetar mediante la voluntad de los legisladores».

Hace falta subrayar el auténtico fundamento del don de la maternidad y de los derechos humanos para percibir con mayor claridad el deber del Estado y de sus instituciones de garantizar la vivencia de los mismos. Este mes de mayo celebremos a María y celebremos la vida que nos ha sido comunicada a través del amor generoso de las mamás.


 

 

Acceso a Email