Semanario Alégrate!

Semanario Alérate! Suscribase

Reciba Alégrate! en la comodidad de su casa o negocio.

Contratar Pub.

Anunciese en Alégrate! y disfrute de poder llegar a miles de personas.

 

Xalapa Inmaculada Radio Escuchenos en vivo a través de Xalapa Inmaculada Radio.Escuchar

 

Seleccione su reproductor preferido para escucharnos:

WinAmp Windows Media Player Apple Quicktime Media Player Real Player
 
Banner
Banner

 

Inicio Fe y Política Habla la mamá del padre Rafa Muñiz
Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Habla la mamá del padre Rafa Muñiz

“Me ha dolido mucho, sé que es inocente y estoy más fuerte que nunca”: Estela López

Santa Rosa, municipio de Actopan, Ver.- Doña Estela López Montero no puede contener el llanto. A su esposo Rogelio Muñiz Márquez también se le ponen rojos los ojos, pero se aguanta. El matrimonio ha vivido dos semanas duras, difíciles, agitadas, desde que les avisaron que sus hijos Rafael y Francisco Javier habían sido “secuestrados” o “detenidos”.

 

Si el primer día fue terrible, por la incertidumbre de no saber bien a bien qué había pasado, los otros fueron peores, primero al confirmarles la detención por parte de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y luego por todo lo que la prensa difundió de ellos.

Pero doña Estela y don Rogelio sacan fuerzas de la fe y del respaldo absoluto de su comunidad, al confiar plenamente que el padre Rafael Muñiz López y su hermano Francisco Javier, son inocentes.

“He estado desecha. Me ha dolido mucho todo esto, pero tengo que ser fuerte porque no me avergüenza nada de mis hijos. Sé que son inocentes y ahora soy más fuerte que nunca”, indica.

En una pequeña tienda que tiene en la calle principal de Santa Rosa, a unos cuantos metros del templo dedicado a la primera santa del Continente, doña Estela y don Rogelio cuentan su tristeza y al mismo tiempo hablan de todas las muestras de solidaridad recibidas por la injusta detención de sus hijos.

La madre se deshace en lágrimas. Insiste en la palabra “injusticia”. Dice que quizá el padre Rafael “es más fuerte” por su profunda fe en Dios, por la formación recibida, pero le preocupa la salud de Francisco Javier, quien hace unos años estuvo internado 45 días en terapia intensiva en el CEM, a causa de un accidente.

“Le pusieron 35 unidades de sangre. Me dijeron que ya no tenía remedio. Le injertaron una pierna y se lo encomendamos a San Rafael Guizar. El muchacho se salvó de milagro”.

Doña Estela cuenta que se gastaron más de 300 mil pesos y estuvieron 45 días en el CEM. “Toda la gente de Santa Rosa, de Mozomboa y de otras partes nos ayudó. Todos los días llegaba gente con comida, con agua, con ayuda. Cuando necesitó sangre llegaron 70 donadores y a 35 les sacaron sangre. ¿Usted cree que a mis hijos les podrían tener tanto cariño si fueran malos?”.

La señora Edith Contreras, de visita en la casa, confirma la voz de los dolidos padres. “Toda la comunidad está con ellos. Incluso los parientes que están en Estados Unidos trabajando nos mandaron dinero y ahora nos han dicho que todo lo que se ofrezca por ayudar a la familia. La familia Muñiz López es muy querida y todos estamos consternados por esto que está pasando”.

El señor Israel Cortés, compadre de la familia, jala un pañuelo para secar sus lágrimas. “Estamos muy tristes por esta injusticia que se ha cometido”, dice.

Don Rogelio expresa que su hijo, el padre Rafael, ya había recibido amenazas. “Le hablaron a su parroquia, hablaron a la casa aquí en Santa Rosa. La voz que escuchamos hablaba de ‘destruirlo como sacerdote’. No era una llamada de extorsión, era una llamada directa de alguien que pretendía hacerle daño. Lo que querían ya lo consiguieron pero su familia y su pueblo creemos en su inocencia y los apoyaremos siempre”, indica.

“No tenemos ninguna mancha. La gente sabe quiénes somos. Nuestra vida está a la vista de todos. No tenemos nada que ocultar y estamos fuertes para dar la batalla”, insisten.

Texto y fotos:Juan Bosco Arellano

 

Acceso a Email