Juan Bosco ArellanoMi padre tiene 83 años y gana 6 mil pesos mensuales. Hace unas semanas, mientras charlábamos de los tiempos en que nueve hermanos compartÃamos la casa y agotábamos en un santiamén la canasta de pan de la mesa, el viejo me decÃa nostálgico: «Cómo hubiera querido ganar ese dinero cuando ustedes estaban creciendo». Me lo comentaba porque, campesino como siempre ha sido, seguramente vivió tiempos muy difÃciles y ahora con esa cantidad, que sigue siendo muy poca, puede sostener a mi madre y la casa de la que los hijos fuimos volando poco a poco.
A diferencia de mi padre —a cuyo ingreso abona el trabajo de mi madre en un changarro que puso en una visionaria iniciativa antes de que don Vicente Fox los hiciera famosos—, muchos mexicanos viven al mes con menos de 6 mil pesos.
Aquà en la ciudad —en donde la vida es más difÃcil porque no se tiene a la mano ni la gallina ni el huerto de tomates— hay familias de cuatro miembros que tienen que sobrevivir con 4, 3 ó 2 mil pesos al mes. Para quienes llenan su carro de despensa con esa cantidad una vez a la semana, parecerÃan increÃbles las cifras, pero asà es.
Le cuento esto porque hace unos dÃas, mientras los nuevos diputados federales hacÃan filas para inscribirse en San Lázaro, previo a su toma de protesta el 1 de septiembre, la SecretarÃa general del Congreso les entregó un trÃptico para especificarles algunas obligaciones del protocolo y algunos beneficios de la nueva investidura.
Los señores que legislarán por nuestro paÃs (en primer lugar para sacarlo de la crisis) ganarán unos 200 mil pesos mensuales netos. Además, el Congreso tiene la obligación de darles un determinado número de vales de gasolina, dependiendo la región del paÃs en que vivan, una tarjeta IAVE para viajar por todo el paÃs sin pagar casetas, cuatro bonos mensuales que se pueden cambiar por boletos de avión, gastos de seguros médicos y un seguro de vida que va de 5 millones a 15 millones.
Una nota de Reforma indica que nuestros nuevos diputados «cobrarán en sus primeros cuatro meses de trabajo hasta 820 mil pesos cada uno entre dieta, pagos de asistencia legislativa y atención ciudadana, aguinaldo y fondo de ahorro. Esto supone una erogación de 410 millones de pesos para sostener su actividad sólo de septiembre a diciembre. Por pago de dieta bruta, es decir, antes de impuestos, los legisladores recibirán 422 mil pesos, más otros 47 mil como parte proporcional de aguinaldo».
No creo, la verdad, que nadie siga la iniciativa del panista Gerardo Priego, quien regresó 827 mil pesos por concepto de pasajes aéreos no utilizados.
Pero eso no es todo, según Claudia Salazar y Armando Estrop, por pago de atención ciudadana se llevarán 115 mil pesos en los últimos cuatro meses del año, y otros 183 mil, por pago de asistencia legislativa. Si meten a su fondo de ahorro el 12 por ciento de su dieta bruta, de 105 mil 378 pesos mensuales, la Cámara les habrá entregado en ese periodo 50 mil 580 millones de pesos adicionales, pues les paga una cantidad similar.
Uff, creo que no llevaré estos datos a la mesa de conversación en la casa de mi padre. Mejor hablaremos del clima, de las miles de plantas que siembra en el vivero que trabaja y recordaremos viejos tiempos, cuando vivir con el agua hasta el cuello le daba una especial emoción a la vida. Que no sepa nada del sueldo de los representantes populares.
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