Semanario Alégrate!

Semanario Alérate! Suscribase

Reciba Alégrate! en la comodidad de su casa o negocio.

Contratar Pub.

Anunciese en Alégrate! y disfrute de poder llegar a miles de personas.

 

Xalapa Inmaculada Radio Escuchenos en vivo a través de Xalapa Inmaculada Radio.Escuchar

 

Seleccione su reproductor preferido para escucharnos:

WinAmp Windows Media Player Apple Quicktime Media Player Real Player
 
Banner
Banner

 

Inicio Liturgia Sé dónde encontrar a Jesús
Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Sé dónde encontrar a Jesús

Pbro. José Juan Sánchez Jácome

Recuerdo con mucha claridad el momento en que Carmelita le hizo esta pregunta a ese hombre amable y bondadoso de mirada profunda y ojos azules.

Con el paso del tiempo comprendí que una pregunta como ésta, planteada al misionero, había sido posible sólo por la enorme confianza que nos transmitía. El catecismo nunca fue un adiestramiento, ni siquiera un momento aburrido o pesado porque tuviéramos que aprender de memoria todas las respuestas.

Era un momento de mucha alegría que esperábamos con muchas ansias porque ese hombre bondadoso y maravilloso nos hablaba con pasión y convicción acerca de Dios, porque nos animaba a cantarle y a sentirlo en nuestros corazones. En esos momentos era como si bajara el cielo para nosotros o como si siguiéramos sus pasos hasta la presencia bendita de Dios.

Y la lección se aprendía y se grababa no tanto en la memoria sino en el corazón, porque con la explicación del misionero ya no nos sentíamos solos, la presencia de Dios santificaba nuestro rancho, nuestros campos, nuestros cielos y nuestras humildes moradas.

A partir de sus palabras y de la emoción que reflejaba en su rostro cuando hablaba de Dios entendí lo maravilloso que es ir a visitar a Jesús en el sagrario. Ahora que pasaron los años, mi visita a Jesús sacramentado sigue siendo una experiencia emocionante, pero también me ayuda a no olvidar lo que fui de niño y, sobre todo, las enseñanzas que recibí del misionero que también se quedó grabado en mi vida.

Gracias al padre Ruiz sé dónde vive Dios y dónde puedo sentirlo de manera íntima y maravillosa.

 

Acceso a Email