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La Natividad de María, por el Ghirlandaio

Eos de Jesús Sánchez

Durante el Renacimiento, entre las ciudades italianas, Florencia, comandada por los Medicis, adquirió preponderancia rápidamente y dio auge a una pléyade de jóvenes artistas que formaron la primera fase de dicha etapa. Sobre todos ellos, brillan cinco grandes genios: Giotto, Masaccio, Botticelli, Filippo Lippi y Ghirlandaio. Este último nació en 1449 en Florencia.

Su padre era joyero y se había hecho famoso por inventar unas populares guirnaldas de orfebrería que las jóvenes de la ciudad solían llevar en la frente o en el pecho. Ésta es quizás la razón por la que fue apodado Ghirlandaio, es decir «fabricante de guirnaldas». Aparece en 1480 como un pintor ya famoso y durante los siguientes quince años mantiene una actividad continua que lo llevará a ser considerado el mejor artista florentino de su tiempo.

Por lo que respecta al nacimiento de la Virgen, comenzó a celebrarse en el siglo V de nuestra era identificándose el sitio del suceso con el estanque Probática (Jn 5, 1-9). En ese lugar, junto al templo, se decía que se hallaba la casa de los padres de María; por ello, allí fue erigida posteriormente la Basílica de Santa Ana. El nacimiento de María, narrado en varios de  los evangelios apócrifos, ocurre de forma milagrosa pues ambos progenitores, Joaquín y Ana, carecían de descendencia y eran ya de edad avanzada.

La Natividad de María forma parte de la serie de frescos encargados a Ghirlandaio por el poderoso socio de los Medicis, Giovanni Tornabuoni. Cubren el interior del coro de la iglesia de Santa María Novella, en Florencia, y narran la vida de la Virgen y san Juan. La obra capta el momento en que una comitiva de jóvenes acude a la casa de santa Ana para admirar el milagroso nacimiento. Pero observen bien: el arte de Ghirlandaio lleva la escena a la Florencia renacentista. No por nada es considerado el mejor pintor costumbrista de su tiempo; incluso parientes y amigos aparecen en sus obras. Allí está, por ejemplo, Giovanna degli Albizzi, la esposa de Tornabuoni, ricamente vestida y a la cabeza del grupo.

 

Columnas, capiteles y frisos de querubines forman un interior de suaves sombras cuya perspectiva complejamente construida recuerda las estancias del Veronés. Bajo el relieve de los angelillos, se lee en latín el primer verso de la antífona de la natividad de María: Nativitas tua Dei Genetrix Virgo, gaudium annunciavit universo mundo, o sea «Tu nacimiento, oh Virgen Madre de Dios, anunció la alegría al mundo entero». En una cama elevada reposa la madre de la Virgen, quien se incorpora suavemente ante las visitas. Una de las jóvenes toma en sus brazos a la pequeña en un gesto lleno de ternura. Otra mujer derrama agua sobre una palangana dando a toda la escena un aire de cotidianeidad.

Ficha técnica:
Localización: Iglesia de Santa María Novella, Florencia, Italia
Fecha de realización: 1486-1490
Técnica: Pintura al fresco.