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Inicio Niños No tengo nada… san Marcos 12, 38-44
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No tengo nada… san Marcos 12, 38-44

Lila Ortega Trápaga

¿Has escuchado eso cuando le piden a los mayores una limosna?

Una vez en la parroquia, el padre quería ampliar el templo porque ya no cabía la gente para celebrar la misa, por lo que pidió cooperación, y dijo que cada uno diéramos lo que teníamos, pero no de dinero en la bolsa, sino en capacidad para compartir. Una señora que estaba cerca, muy arreglada, medio presumida, dijo que sólo podía compartir unos 50 pesos, y ya era mucho.

Lo que sucede es que esta señora no entendió, cuando la iglesia nos pide, no es para que el padre estrene coche. Incluso, si pide para hacer una casa parroquial, no es para él, porque tarde o temprano lo cambian y la casa se queda, no se la lleva. La iglesia da trabajo a muchas personas, paga  el mantenimiento de los templos, paga impuestos, en fin, que hay muchos gastos que normalmente no vemos, y que suceden siempre que hay un buen pastor en la parroquia.

Por eso cuando el padre dijo: “cooperen según su capacidad” se refería a cuánto amas a tus hermanos; ya sea para ampliar el templo y que todos podamos sentarnos, ya sea los domingos de caridad donde llevamos algo de nuestra despensa para compartir los alimentos con quienes no tienen, o para ver la casa de Dios digna de recibirle cada Eucaristía.

Ciertamente hay personas que piden por que no quieren trabajar y peor aún, algunos se fingen enfermos para causar lástima. Eso ciertamente no es correcto, pero también es cierto que hay gente que no encuentra trabajo o tiene una limitación que le impide encontrar lo necesario para vivir. Cuando toquen a tu puerta, no debes jamás abrir la puerta, pero sí puedes avisarle a tu mamá que alguien pide ayuda, y comida, agua o alguna ropa para abrigarse siempre tendremos para compartir. De igual manera ayudar a nuestra comunidad parroquial siempre será recompensado por Dios.

El dar el diezmo es una excelente manera de ayudar a toda la iglesia de nuestra arquidiócesis, pues lo recaudado sirve para ayudar a las parroquias donde los fieles no tienen para cooperar. Puedes acercarte a tu párroco y platicarle cómo ayudarle a compartir con los que menos tienen.

 

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