Lila Ortega Trápaga
Así le respondemos a nuestros papás cuando nos llaman a poner la mesa, cuando nos despiertan en la mañana, cuando nos mandan a bañar, nos piden un favor… En fin, parece que es la respuesta que más rápido nos sale.
También Jesús nos llama, cuando las campanas suenan, es Dios quien nos está invitando a recibir su regalo, el más grande, el del Amor verdadero. Y suena la primera llamada, y decimos, ahorita voy, suena la segunda y pensamos “al ratito…” para cuando suena la tercera salimos de nuestra casa y total, que para cuando llegamos, la Misa ya va en el Evangelio. Entonces no entendemos, nos aburrimos porque no nos preparamos desde el inicio.
Imagínate que así fuera Dios con nosotros, que siempre nos contestara al rato, luego, ahora no puedo.
Jesús te llama a Misa, te llama cuando el padre da los avisos para invitar a un grupo, retiro o servicio; te exige con amor que no te alejes de su mano pues te puedes perder; te despierta en tu enojo o tristeza dándote su palabra, escrita en la Biblia.
No lo dejes para luego, respóndele pronto y con alegría. Verás qué fácil es ser feliz, dar a los tuyos paz y serenidad cuando te encuentras al lado de Jesús.
Escuchenos en vivo a través de Xalapa Inmaculada Radio.


