Lila Ortega Trápaga
Se acerca el momento de reflexionar sobre la muerte de Jesús, la semana que entra empezaremos y parece que su dolor y muerte fueran una tarea más por la que Él tuvo que pasar. No es así, Jesús tuvo miedo, fue el único momento de su vida en que se sintió angustiado, y se lo dijo primero a sus amigos, después a solas a su Papá, a Dios.
Imagínate que te ofreces a pasar una noche cuidando a alguien a quien quieres mucho, pero sabes de antemano que no vas a tener que dormir, y estarás a solas por si se le ofrece algo a quien cuidas, ¿te daría miedo? O te ofreces a ayudar a un amigo a estudiar, pero ese amigo lo único que quiere es jugar y espera que al otro día le dejes copiar, eso es sentir frustración.
Así se sintió Jesús: abandonado, incomprendido, con miedo… Por eso debemos escucharlo, y sobre todo los niños, a quienes les ha dicho siempre: de ustedes es mi reino. Te invito a que esta semana le digas: “Jesús: Yo no tengo miedo a nada, porque sé que estás conmigo y me amas. No temo a la oscuridad, ni a enfermarme, porque sé que Tú me cuidas, y Tú, Jesús, no tengas miedo, porque yo no te dejaré solo. Te amo.”
Ya tenemos cada semana un nuevo amigo ternuritas, algunos nos han venido a visitar y otros mandan su foto, carta o dibujo. Gracias a todos ellos, y a ti esperamos ayuden a evangelizar a más gente haciendo que conozcan el semanario. Envía a Juárez 70 c.p. 91000 Xalapa Veracruz. O escribe a
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
