Lila Ortega Trápaga
Dice el evangelio que Jesús se extrañó de que quienes le conocÃan no lo aceptaran. Y es que pareciera que como lo vieron crecer al aldo de su familia y sus amigos, no era Dios.
También pasa ahora: Como tenemos a Cristo en la EucaristÃa para comulgar diario, o cada semana, se nos hace cotidiano verlo, recibirle. Por eso muchas veces le faltamos al repeto, porque no nos acordamos que si Jesús viene en cada Misa a qudarse con nosotros si comulgamos, es un milagro maravilloso, como cuando nació en Belén, al mismo tiempo que es la muestra de amor más grande que nos tiene el que se sacrifique cada Misa por nosotros como cuando fue clavado.
Todo eso se nos olvida, y empieza la gente adulta a pensar en que si el padre se tarda mucho en la homilÃa, que si la señora de la otra banca lleva vestido feo, o va muy arreglada o el niño que está atrás hace ruido, y cualquier distracción sirve de pretexto para dejar de pensar en lo más importante: CRISTO se hace presente, JESÚS viene a vernos, a quedarse con nosotros, a que estemos siempre cerca de su amor y de la Vida eterna.
No olvidemos que Jesús se hizo hombre, vivió como nosotros, entre nosotros, murió como hombre y se quedó con nosotros en la Sagrada Comunión, porque es Dios, asà lo decimos en el credo: Dios verdadero y Hombre verdadero.
Escuchenos en vivo a través de Xalapa Inmaculada Radio.



