Crear un orden social justo es tarea eminentemente de cada mexicano
La parábola del sembrador que presenta el evangelio de San Mateo (Mt. 13, 1-23) tiene como trasfondo de comparación el trabajo del agricultor. Jesús les contó la parábola del sembrador a sus discípulos para mostrarles los problemas de la instauración del Reino de Dios y la fuerza de la fe que lo movía en su interior. Ciertamente el trabajo y los esfuerzos del sembrador y de cada ciudadano mexicano y veracruzano por instaurar un orden social justo se pueden perder debido a las circunstancias adversas de violencia e inseguridad en México, pero el proyecto final de Dios y de cada mexicano no fracasará. Jesús, pide hoy a cada ciudadano no ceder al desaliento ante los problemas de México y reavivar la convicción profunda de que debemos alcanzar juntos lo que verdaderamente desarrolla a la persona y a la sociedad mexicana y veracruzana.
La parábola del sembrador contada por Jesús es una invitación a abrirse a un futuro con esperanza. La siembra del evangelio y la búsqueda de un orden social justo para cada mexicano muchas veces parecen imposibles por diversas contrariedades y oposiciones, sin embargo, el evangelio y los esfuerzos de cada mexicano tienen una fuerza incontenible. A pesar de todos los obstáculos y dificultades y, aún con los resultados muy diversos, la siembra y el trabajo por un México más justo culminará con una cosecha fecunda, que hará olvidar todos los fracasos.
No se ha de perder la confianza a causa de la aparente fragilidad de los esfuerzos de tantos ciudadanos por lograr un México justo. Siempre parece que la causa de justicia y de la paz está en decadencia y que el trabajo por la verdad es algo insignificante y sin futuro. El evangelio es la fuerza salvadora de Dios sembrada por Jesús en el corazón de cada ciudadano y creyente para que, en comunidad, se esté siempre a favor de la verdad y la justicia de México y Veracruz. Es tiempo para todos de trabajar por un futuro con esperanza.
Pbro. Juan Beristain de los Santos