¡Hidrata tu cuerpo!
Lic. Adriana L. Franco Sampayo
El agua es un elemento necesario para que el cuerpo alcance su máximo potencial. Hoy te invito a conocer la importancia de la hidratación en este artículo.
A diferencia de los hábitos alimenticios o de la dieta que cada persona adopta respecto a comer saludablemente, el agua es indispensable para el cuerpo y no se puede sustituir. Considerando lo anterior, se puede decir que cuando el organismo tiene una adecuada hidratación se mantiene en óptimas condiciones.
La mayoría de las funciones corporales dependen del agua, por ejemplo: si el cuerpo está hidratado se favorece un equilibrio entre los procesos fisiológicos del mismo. Vale la pena mencionar que sin dicho equilibrio, difícilmente el organismo podría trabajar en armonía.
El agua o en específico una adecuada hidratación ayuda a que:
La piel se mantenga con una apariencia brillante y humectada.
Los procesos de reparación de heridas se realicen puntualmente.
La función inmunológica cumpla sus objetivos (combatiendo los gérmenes que ingresan en el organismo).
La protección de los huesos, cerebro, columna y otros órganos vitales se lleve a cabo con normalidad.
¡No te olvides de beber agua!
Cuando una persona está muy ocupada a lo largo del día puede olvidarse de beber agua o dejarlo en el último lugar de sus prioridades. Sin embargo, el cuerpo da señales cuando está deshidratado, y eso lo hace a través de síntomas como la sed; así que al percatarte de ella, lo recomendable es tomar agua de inmediato.
Para mantener el cuerpo hidratado realiza lo siguiente:
Bebe unos 8 vasos de agua todos los días (es la cantidad recomendada por los especialistas para una persona adulta).
Se consistente y toma agua antes de hacer ejercicio.
Si con regularidad te olvidas de beber agua, lleva contigo una botella que puedas rehusar, y anota la cantidad que necesitas cada día. También puedes utilizar los recordatorios de tu celular.
Por otra parte, no te olvides que las frutas y las verduras contienen agua de manera natural.
Entre ellas destacan: las manzanas, uvas, melón, pepinos, la lechuga y el apio. De esta forma tienes opciones de alimentos naturales que te ayudarán en la tarea de mantener hidratado tu cuerpo. La mayor riqueza es la salud. Elige bien, elige el cambio de hábitos y vive la diferencia.