Los retos en redes sociales
Lila Ortega Trápaga
Cuando hablamos de superar retos, nos referimos a superar las dificultades en la vida, pero en la era de la superficialidad, de lo ligero, se le llama reto a cualquier ocurrencia, y parece que se vuelve obligación sumarse porque de otra manera se quedan fuera de foco.
Un reto en las redes sociales, es una forma de incitación, de provocación que una persona lanza al público, realizando una actividad, sea un baile, canto, preguntas, reuniones, deportes, movimientos; una acción buena o mala, y de ahí vienen los retos más absurdos o ridículos, obscenos, y peligrosos. A estos retos responden adultos, jóvenes, adolescentes y ahora niños. Y la gravedad resulta cuando se conjunta la inocencia con la falta de supervisión, con la ociosidad.
Pasar del ridículo a la muerte, parece poco probable, sin embargo sucede con frecuencia, en jóvenes y adultos, sin distinción de sexo, clase económica y educativa; muy diferentes estudios intentan demostrar la relación entre desapariciones y suicidios que obedecen un patrón de conducta establecido en algunas páginas que las redes no censuran y desafortunadamente los gobiernos no han podido y no se han interesado en regular.
Los adultos deben permanecer muy cercanos a sus hijos, jamás dar por sentado que la educación y los valores que se transmiten en casa bastan para que los niños evadan el peligro. Los menores no tienen la capacidad de discernir, y absorben cualquier propuesta llamativa, que parece que los integran a un mundo nuevo, lo mismo asumen los retos por miedo a que a sus seres queridos les pase algo. Es deber de todos los mayores procurar ambientes seguros para los chicos, y es importante para los jóvenes, saber que nadie puede obligarlos a hacerse daño, que siempre hay alguien en quien confiar que los quiera y proteja.
Algunos retos peligrosos en las redes:
La ballena azul: Se dan una serie de tareas desde hacerse cortes, la última misión de este juego es el suicidio.
Momo: Consiste en superar pruebas que en ocasiones llevan al menor a autolesionarse e incluso inducen al suicidio.
Balconing: Se trata de lanzarse a una piscina desde un balcón o terraza. Arriesgando la integridad física e incluso la vida.
Tide Pod Challenge: Consiste en comer, cocinar o morder cápsulas de detergente como si fueran dulces.
TheShellChallenge: Comer cualquier alimento o producto con su propio envoltorio o cáscara.
Juego de la asfixia: Consiste en inducirse el desmayo por medio de la asfixia intencionada.
Train surfing: Grabarse mientras se viaja por fuera de un tren.
El juego de la muerte: Consiste en asfixiar a otra persona hasta que esta cae inconsciente.
Vodka en el ojo: Consiste en verter vodka dentro del ojo.
Hot water challenge: Arrojar agua ardiendo a alguien mientras está totalmente desprevenido.
Flaming cactus challenge: Se trata de comerse un cactus en llamas.
Cockroach challenge: Fotografiarse con cucarachas en la cara.
In My Feelings Challenge: Reto que incita a bajarse de un coche en marcha y bailar.
Knockout: Consiste en atacar a un peatón cualquiera por la calle, golpearlo y dejarlo inconsciente mientras se graba.
Reto de la canela: Tragar una cucharada de canela en polvo.
Neknomination: El objetivo es emborracharse con licor, realizar alguna acción peligrosa y luego retar a otra persona a hacerlo.
Ice and salt Challenge: Poner sal en la piel para luego presionarlo con hielo. La combinación produce una reacción química que hace descender la temperatura del hielo provocando quemaduras de segundo y tercer grado.
Reto del fuego: Consiste en rociarse alcohol por el cuerpo y prenderse fuego.
Digamos a los jóvenes que una de las actividades que precisamente nos quitan, en primer lugar, la originalidad, y hacer lo que hace la mayoría nos lleva muy lejos de ser importante, porque buscando ser populares, se pierden entre la multitud de usuarios que repiten exactamente lo mismo por ciento de veces al día.