Arquidiócesis de Xalapa

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“El demonio existe, es como un perro encadenado, si te acercas te muerde”: Arzobispo de Xalapa

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Lila Ortega Trápaga 

El arzobispo de Xalapa, Mons. Hipólito Reyes Larios se refirió este domingo a la autoridad de Jesús, sea de su palabra como de sus hechos, como la expulsión de los demonios. 

También habló de Moisés, el gran legislador del AT, quien platicaba con Dios como con un gran amigo. Moisés fue además presentado como un profeta. Jesucristo es el nuevo Moisés, el nuevo legislador, el autor de la nueva alianza, el que por su sangre nos ha salvado “

El auténtico profeta, explicó el arzobispo, es quien al anunciar algo, vive en profunda intimidad con Dios, y se cumple todo lo que dice. 

Jesús tenía una profunda relación con su Padre. «Así debemos aprender también nosotros, a buscar al Señor ante cualquier acontecimiento». 

Monseñor Hipólito, al explicar la expulsión del demonio, destacó la autoridad de Jesús, que hasta el demonio lo obedece, y dijo, este poder de expulsar demonios Jesús se lo confirió a la Iglesia. La Iglesia lo utiliza actualmente en el bautismo cuando con la unción se solicita que el Espíritu Santo tome posesión de esa persona y expulse al enemigo.

Explicó además que cuando se sospecha que una persona está posesa, primero se le envía a confesar, después a comulgar, y si no puede recibir esos sacramentos, se procede a comprobar si tiene alguna posesión, y en caso de comprobarse se realiza un exorcismo. Los exorcismos se aplican a lugares y a personas. «Cuando una persona se mete con la brujería, espiritismo, asuntos diabólicos, pacto con el diablo o da culto a la muerte, se encuentra más cerca del demonio que de Dios, y por eso es necesaria una purificación» 

El enemigo está al acecho de todas las almas, explicó el sr. Arzobispo.

«Muy queridos hermanas y hermanos, nosotros tenemos que estar atentos a esta realidad, es un hecho que el diablo existe pero que como decía santa Teresa, es como un perro amarrado, el perro amarrado solamente muerde a quien se le acerca y lo provoca, de otra manera no puede hacer gran cosa, porque ya la muerte y resurrección de Cristo lo han encadenado, lo han atado. Sin embargo hay gente que sí lo busca, hoy tenemos mucho satanismo y mucha superstición. Ojalá y Dios nos haga recapacitar de esas cosas que no nos ayudan».