Jornada Sacerdotal del presbiterio de Xalapa
Este 20 de junio de 2022 se llevó a cabo la Jornada Sacerdotal en el auditorio Miguel Sainz de la Casa de la Iglesia.
Esta jornada fue histórica, pues es la primera que se realiza con familiares, papás, hermanos o familiares cercanos de los sacerdotes de la Arquidiócesis.
El arzobispo comenzó agradeciendo a los familiares su presencia en este encuentro. Y explicó las motivaciones que llevaron a esta convocatoria. “Como los padres en la familia, el arzobispo no escoge a los hijos, simplemente los acepta y les ayuda a crecer. Los padres de familia necesitan ver a sus hijos juntos, sentados alrededor de la mesa…”, dijo Mons. Jorge Carlos Patrón.
Después del mensaje de bienvenida del arzobispo, se iniciaron los trabajos por decanatos, una serie de preguntas que en cada equipo se responderían y compartirían más tarde en un plenario.
La siguiente actividad consistió en un momento de adoración, ante Jesús sacramentado, en el que después de un momento de contemplación, Mons. Patrón repartió a los sacerdotes un cuestionario con algunas preguntas para que todos en presencia de Jesús sacramentado pudieran responderlas teniendo en cuenta el bien de la arquidiócesis.
Terminando el momento de adoración se preparó lo necesario para la Eucaristía.
En la homilía Mons. Jorge dijo:
“En el antiguo testamento podemos ver cómo Israel, el pueblo escogido por Dios, se va dividiendo y llega a reducciones pequeñísimas, y llega un momento en que prácticamente son sometidos a todas sus esclavitudes. Esas divisiones, históricamente, pueden entenderse por razones sociales, y políticas.
En la Palabra de Dios que hoy escuchamos aparecen 2 ideas muy concretas, la primera es esta: Siempre que aparecen estas divisiones, aparece también el profeta pidiendo que volvamos a los caminos de Dios, lo segundo es que abramos el corazón para que no se endurezca.
Mientras yo escuchaba los consejos que nos dan nuestros papás y familiares, pensé que eso no era otra cosa que esa resonancia ya antigua, que la Palabra de Dios nos pide a nosotros lo sacerdotes. Siempre, en el camino de Dios, toda nuestra existencia es ayudarnos a ser y a caminar como Cristo nos enseñó. Porque nuestro corazón recibió un don específico, una gracia extraordinaria única, que es la sacerdotal, y a través de nuestro corazón, el corazón de la familia.
En familia, nos queremos, nos ayudamos, pero también nos juzgamos mucho, nos criticamos mucho. El Señor no quiere que acabemos con el natural juicio humano, que es distinguir entre el bien y el mal, todos tenemos que hacerlo. Jesús nos propone antes de ver los detalles del hermano, hay que ver nuestro propio camino, que es un camino a la santidad, pero que también hay vigas, no paja, y que uno debe de estar luchando para superarlas, evidentemente necesitamos de la ayuda de Dios y de nuestros hermanos, de la iglesia, sobre todo de esos medios naturales y sobrenaturales que aprendimos en la familia y en el seminario. No hay más. Es por eso que de nuevo lo que nos propone el evangelio es algo que vuelve al origen de cómo mantener el don, aunque las vasijas sean de barro.
Quiero agradecerles a ustedes papás y familiares, porque nos enseñan el tono y el modo de cómo se dicen las cosas. Evidentemente los consejos que nos dieron son directos, no son ambiguos; pero se dicen en un tono de amor, de respeto y de conocimiento de nuestras debilidades, pero también de la visión vocacional y misionera grande que Dios colocó en cada uno de nosotros”.
Al final de la Eucaristía se compartieron los alimentos y de esta forma concluyó el primer encuentro de Sacerdotes y familiares con el Arzobispo de Xalapa.