Confirmaciones San Antonio de Padua
La mañana del sábado 8 de octubre la comunidad Parroquial de San Antonio de Padua en Xalapa, realizó el sacramento de la confirmación a 150 niños y niñas de la parroquia y sus comunidades filiales.
La celebración estuvo presidida por el Arzobispo de Xalapa Mons. Jorge Carlos Patrón Wong, y concelebrada por el Párroco el Pbro. Juan Beristaín de los Santos.
Después de la lectura del Evangelio la catequista encargada dijo a la comunidad y a Mons. Patrón que los niños se habían preparado para recibir al Espíritu Santo en plenitud con la catequesis correspondiente a su edad.
Durante la homilía el Arzobispo dijo:
Hoy es un día maravilloso extraordinario ¿Por qué? Su catequista hoy lo ha dicho y nosotros podemos descubrirlo porque hoy se cumple una promesa, sus papás y padrinos prometieron el día de su bautismo, que ustedes libremente iban a prepararse para recibir la plenitud del Espíritu Santo que recibieron de niños.
Ustedes queridos niños son buena noticia, usted son buena noticia para la iglesia. Otra razón para estar alegre es que Dios no solo nos da al Espíritu Santo, sino que nos da una compañía, a usted s los acompañaron sus Papás, sus Padrinos, sus hermanos, sus catequistas, la iglesia y muchos más. Se dan cuenta como en el camino de Dios nunca estamos solos.
Hay algo muy importante y eso es que todo lo que han hecho, lo hacen libremente, es porque ya tienen al Espíritu Santo, y ese Espíritu es el que los ayuda a responder y querer saber más de Dios.
El Evangelio dice que el Espíritu Santo los hará testigos ¿Qué significa ser testigos? Pues simplemente anunciar buenas noticias. Hay muchos niños que no se han preparado para este sacramento ustedes irán a esos niños y les hablaran de lo bueno que es ser hijo de Dios, ustedes serán los nuevos testigos.
Después de la homilía con las velas encendidas los confirmandos renovaron sus promesas bautismales. Inmediatamente Mons. Patrón impuso las manos sobre ellos y posteriormente los ungió con el Santo Crisma.
La Eucaristía continuó de ordinario y finalizó con el canto a la Virgen María y las fotografías del recuerdo.