El Padre Lázaro llega a San Juan Xiutetelco
El miércoles 8 de marzo de 2023, la comunidad parroquial de San Juan Bautista en Xiutetelco, Puebla. Recibió a su nuevo pastor, se trata del padre Lázaro Sánchez, quien viene de servir por un largo periodo en la parroquia de Santiago Apóstol, Ayahualulco.
La recepción del padre Lázaro comenzó en las inmediaciones de Xiutetelco en donde se recibió a Don Jorge Carlos Patrón Wong y peregrinaron juntos hasta la parroquia.
Al llegar al templo inició la celebración eucarística presidida por el arzobispo de Xalapa y concelebrada por un nutrido número de sacerdotes.
El padre Maximiliano, Decano del decanato Altotonga leyó el Nombramiento que hace el señor arzobispo al padre Lázaro que, a tenor del canon 515 parágrafo 1 sostiene que el párroco será maestro en la fe antes con el testimonio de su vida que con su palabra.
Durante la homilía Monseñor Jorge Carlos dijo:
"Jesús nos habla del servicio. Quiero que cuando recuerden al padre Lázaro quien lleva 19 años de servicio sacerdotal y siempre lo han recordado. Quisiera que vean al padre Lázaro como un servidor, él viene a dar continuidad al servicio. Viene a servir, no para ser servido. Él nos enseñará y recordará el discipulado del servicio.
Mateo nos presenta de manera creciente la pasión de Cristo. Presenta las reacciones de los discípulos durante estos anuncios, uno descubre que nuestras reacciones no están en sintonía con Cristo. En este tercer anuncio de la pasión, Jesús es muy concreto, muy específico de lo que le espera en la pasión y mientras eso sucede la mamá de dos discípulos se le acerca para pedirle algo en específico. Allí nos damos cuenta que cuando se trata del servicio siempre habrá quien pida puestos de honor.
El padre Lázaro nos tratará de recordar que la familia es una escuela de servicio. Los papás son grandes servidores de los hijos, los hijos aprendemos a servir de nuestros papás.
El padre Lázaro, después de 19 años de ministerio, seguirá donando su vida, ahora con una nueva familia".
Al concluir la homilía el padre Lázaro se arrodilló delante del señor arzobispo y profesó su fe; concluyó diciendo, con la mano en los evangelios: "así lo creo, así lo juro y así Dios me ayude y estos santos evangelios que toco con mis propias manos".
La celebración concluyó con el canto a la Virgen María y las fotografías del recuerdo.