Arquidiócesis de Xalapa

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Una experiencia inolvidable: Marcha Nacional al Cerro del Cubilete 2026

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Participar en la Marcha Nacional al Cerro del Cubilete 2026, el Centenario, ha sido, sin duda, una de las experiencias más significativas y hermosas que hemos vivido como jóvenes de la Arquidiócesis de Xalapa. Desde el momento en que nos reunimos para salir, se respiraba un ambiente distinto: ilusión, entusiasmo y una fe que nos unía como un solo corazón dispuesto a caminar hacia Cristo Rey.

Más de cien jóvenes xalapeños emprendimos esta peregrinación con el deseo profundo de encontrarnos con Dios, de renovar nuestra esperanza y de experimentar la fuerza de una Iglesia viva y joven. El trayecto estuvo lleno de cantos, oración, sonrisas, sacrificios y momentos de convivencia fraterna. Cada paso era un ofrecimiento, cada esfuerzo una manera de decirle al Señor: “Aquí estamos, queremos caminar contigo”.

Al llegar al Cerro del Cubilete, la emoción fue indescriptible. Ver a miles de jóvenes de todo México reunidos en un mismo lugar, con el mismo propósito, nos hizo sentir parte de algo mucho más grande: una Iglesia que marcha unida, que sueña, que se entrega y que no tiene miedo de anunciar a Cristo. El ambiente era de fiesta, de alegría espiritual, de encuentro auténtico.

El momento más impactante fue estar frente al monumento de Cristo Rey, elevando nuestras voces en oración, poniendo en sus manos nuestras vidas, nuestras luchas, nuestros sueños y nuestra juventud. Allí, en lo alto del cerro, comprendimos que no estamos solos, que Cristo reina no desde el poder, sino desde el amor y la entrega. Fue un instante de profunda conversión interior.

Esta marcha no fue solo un evento o un viaje; fue un llamado a seguir caminando como discípulos, a regresar a nuestra arquidiócesis con el corazón encendido, con el compromiso de ser luz en nuestras comunidades, en nuestras parroquias y en nuestras familias. Volvimos distintos: fortalecidos, animados y convencidos de que ser joven y ser católico es una aventura maravillosa.

La Marcha Nacional al Cubilete 2026 quedará grabada en nuestra historia y en nuestro corazón como un encuentro vivo con Cristo Rey, como un testimonio de fe juvenil y como una experiencia que nos impulsa a seguir peregrinando, siempre juntos, siempre con esperanza.