Arquidiócesis de Xalapa

Inicio  ›  Noticias

XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada 2026

Compartir

El sábado 7 de febrero de 2026, a las 12:30 de la tarde en Tuzamapan, Veracruz, se llevó a cabo la XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada. La Santa Eucaristía fue presidida por Mons. Jorge Carlos Patrón Wong, arzobispo de Xalapa, y concelebrada por el Pbro. Rafael Gutiérrez Zapata, encargado de la Vida Consagrada y por el Pbro. José Guadalupe párroco de San Juan Bautista en Tuzamapan.

En el marco de la festividad de la Presentación del Niño Jesús en el Templo, Mons. Jorge Carlos, destacó durante la homilía, la importancia de la renovación de nuestra consagración bautismal y cómo Dios y a la Virgen María han custodiado este don, pues todo se lo debemos a Él y a la Iglesia, subrayó.

Dos signos relevantes que puntualizó en esta fiesta de las Candelas, también así conocida. Primero: el Signo y el símbolo de la luz parte de una invitación de Jesús, "en la antigüedad significaba alianza, relación íntima, específica y especial. Debemos reconocer que nuestra luz viene directamente de la luz de Cristo, pues siempre ha habido una alianza de parte de Dios y nosotros. No olvidemos que la luz de Cristo parte de una alianza de Dios", enfatizó.

También explicó cómo la luz causa dos grandes efectos: Iluminar, hacer visible, creíble, existencial, todas las bondades de Dios. Por eso, hoy es indispensable ser luz cuando hay personas que lo único que hacen es colocar sombras en todas las realidades.

Y, el otro efecto: cuando la luz de la Palabra de Dios, entra al corazón, hay polvo, tierra, descuido, la luz también tiene ese efecto. Por eso la luz nos mantiene con esa realidad interior y todos necesitamos de la luz para limpiar lo que haya que limpiar: "Cada etapa de la vida tiene su polvo. Hay que pedirle al señor que la veamos; renovar y sanar", agregó.

Y, segundo signo: Un anciano. Tenemos personas enfermas, ancianas, gastadas, desgastadas por su amor y su servicio en la Iglesia. Las personas que están al final de su vida se están preparando para la gran presentación. Por eso es impresionante, cuando una hermana cae enferma, le dicen: "misión cumplida".

El arzobispo concluyó su homilía exhortando a las religiosas a perseverar en la alianza con Cristo, "que su vida sea un cántico de perseverancia, de unidad, de solidez. Porque todo es tan inmediato, tan rápido, tan fugaz, pero la presencia de cada consagrado les ayuda a vivir la persona de Cristo por lo que realizan, y especialmente, con las nuevas generaciones. ¡Gracias por su presencia y por animar!

Después del canto a la Virgen María, la Jornada culminó con la tradicional sesión de fotos para el recuerdo y posteriormente pasaron al convivio.

Rogamos a nuestra buena Madre por las vocaciones a la vida religiosa, para que Dios Nuestro Señor, suscite corazones encendidos de su amor.